El cardenal Joseph Zen publica meditación en la que subraya la defensa de la familia como pilar esencial en la lucha contra la crisis de valores contemporánea.
El cardenal Joseph Zen, obispo emérito de Hong Kong, ha publicado una meditación en su blog personal el 27 de julio de 2026, en la que reflexiona sobre las parábolas del Reino de los cielos y advierte sobre las amenazas que enfrenta el diseño divino en la actualidad. A sus 94 años, Zen enfatiza la defensa de la familia como una prioridad pastoral fundamental para la Iglesia.
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En su escrito, el cardenal establece un vínculo entre la fidelidad cristiana y la crisis que atraviesan las sociedades occidentales. A partir de las enseñanzas de las parábolas, subraya que, tras descubrir el "tesoro" que representa Cristo, los creyentes deben permanecer fieles y hacer fructificar su fe. "Debemos perseverar hasta el final, dejar que la semilla crezca y que la levadura actúe", señala.
Zen también hace eco de las discusiones mantenidas en el consistorio de cardenales de finales de junio, donde se identificó la "pérdida del sentido de la vida" como uno de los problemas más acuciantes del mundo contemporáneo. Según el cardenal, esta crisis de significado está íntimamente relacionada con la desvalorización de la familia. "Cuando se niega el valor de la vida y de la familia, ¿qué queda de hermoso en la existencia?", se pregunta.
La defensa de la familia como pilar esencial en la lucha contra la crisis de valores contemporánea se convierte así en el eje central de su reflexión. El cardenal no se limita a un análisis general, sino que identifica causas espirituales detrás de esta crisis, advirtiendo que los cristianos deben luchar contra "las pasiones desordenadas, el espíritu del mundo y el demonio".
Uno de los pasajes más impactantes de su meditación se centra en la familia, donde el cardenal expresa: "Se dice incluso que el demonio habría reconocido que, si la familia es destruida, la victoria le pertenece". Esta afirmación refleja la convicción del cardenal de que la familia es el núcleo donde se transmiten la fe, la vida y la esperanza cristiana.
Por ello, concluye su reflexión con un llamado a la movilización de todos los miembros de la Iglesia, incluyendo obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, para que hagan de la defensa de la familia una misión sagrada y su prioridad pastoral absoluta. Zen confía esta intención a la intercesión de los santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María, así como a los santos Luis y Zélie Martín, padres de santa Teresa de Lisieux.
A sus 94 años, el cardenal Zen se mantiene como una de las voces más influyentes del catolicismo en Asia. Su texto, que combina una meditación espiritual con un firme llamado pastoral, busca reposicionar la familia en el centro de la misión evangelizadora de la Iglesia.
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