Los obispos piden proteger a los menores migrantes frente a la exclusión

La Iglesia dedica la 112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado a reconocer el valor único de cada menor migrante frente a la lógica de las estadísticas.

Los obispos piden proteger a los menores migrantes frente a la exclusión
Iglesia hoy · · 4 min de lectura

Último boletín

Sábado, 24 de octubre

4 min · 11 noticias

  • León XIV no viajará a Asís por precaución médica.
  • La religiosa elegida por León XIV pide discernir la vocación sacerdotal femenina.
  • El Papa llama a la Iglesia de Panamá a cuidar a los vulnerables.
Todos los boletines →

La Iglesia Católica celebra el 27 de septiembre la 112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado bajo el lema «Incluso uno solo de estos pequeños», inspirado en el Evangelio de Mateo (18,5). El Papa León XIV y la Conferencia Episcopal Española han dedicado esta jornada a los menores migrantes, el grupo más vulnerable dentro de los flujos de movilidad humana, en un llamamiento a superar el análisis de las migraciones mediante cifras y porcentajes para reconocer la dignidad irrepetible de cada niño.

Los obispos de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad Humana de la CEE han señalado que el lema resuena especialmente tras el viaje del Papa a Canarias en junio. En su mensaje de presentación, fechado el 30 de junio de 2026, los prelados subrayan que esta afirmación «nos obliga a detenernos y a cambiar el enfoque». «Un solo niño migrante, con su historia, sus miedos, sus esperanzas y sus heridas, merece toda la atención, toda la protección y todo el respeto», afirman los obispos, recordando que una sola vida posee un valor infinito.

Las noticias de la Iglesia, gratis en tu correo. Elige el Boletín diario (cada mañana), La semana de Iglesia Noticias (un resumen a la semana) o los dos.

Estoy de acuerdo con los Términos y condiciones y los Política de privacidad

Romper con la lógica cuantitativa de las migraciones

El lema expresa un quiebre radical con la perspectiva dominante que mide la relevancia de la migración por cifras: cuántos llegan, cuántos se quedan, cuántos suponen coste o beneficio. Los obispos citan la encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV, que afirma que la dignidad humana «pertenece a todo ser humano simplemente por el hecho de existir» y «no se adquiere, no debe ganarse ni necesita ser demostrada» (MH 52-53).

«Incluso uno solo» funciona como una denuncia silenciosa pero firme ante dinámicas de exclusión normalizadas. Los obispos advierten que «no existen vidas descartables» y que «todo migrante, también los menores, posee una dignidad intrínseca que no puede ser ignorada ni relativizada».

Humanizar la mirada: del problema a la persona

El cambio de perspectiva propuesto es tanto emocional como profundamente ético. «Cuando miramos a un niño migrante y lo reconocemos como alguien único, con sueños y capacidades, cambia nuestra forma de relacionarnos con él», subrayan los prelados. El menor «deja de ser un problema que gestionar para convertirse en una persona que acoger y con la que encontrarse».

El Papa León XIV expresó esta conversión de mirada durante su homilía en Canarias: «Cuando el migrante deja de ser "uno más", deja de ser una categoría y una cifra. Solo entonces comprendemos que esa niña podría ser nuestra hija, esos rostros parte de nuestra familia; y entonces, la conciencia se queda sin excusas» (Discurso en el muelle de Arguineguín).

La acogida como encuentro con Cristo

Desde la perspectiva evangélica, los obispos subrayan que acoger a uno de estos pequeños no es un acto de generosidad o filantropía, sino un encuentro directo con Cristo (Mt 18,5). Esta comprensión transforma radicalmente el significado de la acogida: «Se convierte en una gracia, en un don y en una exigencia que toca el núcleo de nuestra fe». Cada niño migrante hace presente una llamada que no puede ser eludida sin consecuencias para la identidad cristiana.

Esta dimensión espiritual refuerza, no excluye, la responsabilidad social y política. Reconocer la dignidad de cada menor implica comprometerse activamente con la defensa efectiva de sus derechos.

Realidad estructural de vulnerabilidad

Los obispos documentan una realidad preocupante: muchos menores migrantes viven en situaciones de extrema vulnerabilidad con derechos básicos amenazados: seguridad, educación, salud, protección familiar. No se trata de casos aislados, sino de una realidad estructural que atraviesa fronteras.

Hay menores que emprenden viajes peligrosos sin protección familiar, exponiéndose a redes de trata, explotación y violencia. Otros encuentran barreras legales e ideológicas que dificultan integración. Algunos permanecen en sistemas de acogida saturados sin acompañamiento adecuado. «La infancia se convierte en el grupo más vulnerable de los migrantes», subrayan los prelados, advirtiendo que muchos cargan con experiencias traumáticas que marcan profundamente su desarrollo futuro.

Compromiso en tres niveles: personal, comunitario, institucional

Los obispos llaman a traducir la compasión en acciones concretas, políticas justas y estructuras que protejan y promuevan el desarrollo integral de cada menor. Este compromiso debe manifestarse en tres ámbitos: personal (abrir ojos y corazón, cuestionar prejuicios, involucrarse en voluntariado); comunitario (construir entornos acogedores donde la diversidad sea riqueza, no amenaza); e institucional (exigir políticas que garanticen protección, defensa e integración).

Testimonios de acogida en parroquias españolas

La revista de Migraciones de la CEE incluye testimonios concretos de proyectos de acogida en diversas diócesis españolas. En Palencia, el proyecto Corredores de Hospitalidad acoge menores no acompañados llegados a Canarias, facilitando su traslado, adaptación y posterior inserción laboral o formativa. En Zaragoza, la Mesa de lo Social coordinó recursos de múltiples entidades para acoger a dos jóvenes incluidos en el programa «Transeva» de transición a la vida adulta. En Mondoñedo-Ferrol, un joven migrante llegado de Cuba encontró apoyo en grupos de Cáritas, llegando después a trabajar como voluntario. Los Franciscanos de la Cruz Blanca atienden casos de máxima vulnerabilidad, como Younes, un menor de Mali con discapacidad intelectual y VIH diagnosticado, ahora integrado en una casa familiar donde accede a empleo protegido.

Interpelación a prioridades de sociedad e Iglesia

Los obispos plantean preguntas fundamentales: «¿Qué lugar ocupan los más vulnerables en nuestras prioridades pastorales, en las decisiones políticas y económicas? ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a invertir recursos en su protección y desarrollo? ¿Qué tipo de mundo estamos construyendo si permitimos que niños crezcan en condiciones de inseguridad y exclusión?».

Concluyen dirigiéndose a quienes ya acompañan a menores migrantes en organizaciones de la Iglesia: «Gracias y mucho ánimo. No os canséis de ayudar, de acoger, de cuidar y de proteger. Que encuentren en vosotros el apoyo que necesitan para madurar y llegar a ser los adultos que, viviendo la experiencia de la acogida y del encuentro, recreen esta sociedad».

Lo más leído hoy

en Iglesia Noticias · últimas 24 horas
  1. Resumen de prensa religiosa del 26 de octubre: Acuerdo de Nueva York, muerte de Romeo y clero muerto en Ucrania
  2. "Ningún partido es el voto cristiano", advierte el cardenal Cobo
  3. El arzobispo de Santiago llama a los jóvenes a amar
  4. De Chiclayo a Asís: la historia de una fiel de León XIV
  5. León XIV pide paz para Yemen y condena el ataque en Jordania
  6. Muere el cardenal Romeo, arzobispo de Palermo, a los 88 años

Publish the Menu module to "offcanvas" position. Here you can publish other modules as well.
Learn More.