El Pontífice manifiesta su preocupación por la fragmentación social y llama a los obispos a testimoniar la unidad inspirada en el Movimiento de los Focolares.

El boletín de hoy
Sábado, 24 de octubre
El Papa León XIV mantuvo esta mañana una audiencia en el Vaticano con un grupo de obispos de diversas partes del mundo, quienes son amigos del Movimiento de los Focolares. Durante este encuentro, el Pontífice subrayó la importancia de dar testimonio de la unidad en un contexto global cada vez más fragmentado, manifestando su inquietud ante las divisiones, prejuicios, racismo, intolerancia religiosa y violencia que afectan a numerosos países.
Dirigiéndose a los obispos, el Papa afirmó: "Como partícipes de la herencia espiritual de Chiara Lubich y como ministros de la Iglesia de Cristo en un mundo fragmentado, están llamados a dar testimonio de la anhelada unidad de la familia humana". León XIV enfatizó que la solución a las "tristes divisiones que afligen a nuestro mundo" no radica en "formar más comités ni en lanzar más proyectos, sino en volver a la fuente de nuestra unidad en la Santísima Trinidad".
El tema del congreso al que asistieron los obispos, "dar testimonio de unidad", fue destacado por el Papa como un elemento esencial del movimiento fundado por Chiara Lubich, el cual le "toca particularmente el corazón". En un momento en que la polarización social es cada vez más evidente, León XIV recordó que "nuestro Señor le concedió dar testimonio tanto del sentido como del servicio de la unidad, convirtiéndose así en un signo para su generación y para las futuras".
El Pontífice también hizo hincapié en la urgencia de esta tarea en la actualidad, recordando las difíciles circunstancias y situaciones sociales que enfrentan algunos obispos en sus respectivos países, donde la violencia y la intolerancia son una realidad cotidiana. "También pienso en la situación aquí en Occidente, ahora demasiado marcada por los efectos del individualismo", añadió, señalando que las redes sociales que antes eran estables, como la familia y la comunidad, están siendo reemplazadas por una mayor fragmentación.
León XIV observó que, a pesar del énfasis en la libertad individual, muchas personas se sienten menos libres para ser auténticas o seguir sus ideales más elevados, debido al temor de ser juzgadas. "Esta pérdida de apertura hacia los demás agudiza un sentido de desunión, lo que nos priva de la felicidad para la cual fuimos creados", advirtió el Papa, quien recordó que estamos hechos a imagen de Dios Uno y Trino, quien es una comunión de personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
El Papa concluyó su discurso afirmando que "la Iglesia es esto, un misterio de comunión, signo y levadura de unidad para nuestro mundo". Animó a los obispos a aprovechar su tiempo juntos para vivir la fraternidad que les recuerda su parentesco en Cristo y a nutrir su vida interior, convirtiéndose en testigos de esa unidad que construye una paz duradera.
