El Pontífice encomienda a participantes de conferencia romana convertirse en constructores de paz donde prosperen la justicia y el perdón.
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La primera Conferencia del Instituto Católico para la No Violencia se celebra en Roma del 9 al 11 de septiembre en el Seraphicum, con la participación de teólogos, líderes pastorales y educadores de diversas regiones del mundo. El evento, patrocinado por Pax Christi International, busca explorar cómo la no violencia evangélica puede integrarse de manera profunda en la vida y enseñanza de la Iglesia católica.
El Papa León XIV ha enviado un telegrama a los asistentes a través del cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin, instando a la creación de «casas de paz» donde se fomente el diálogo y se disipe la hostilidad. En su mensaje, el Pontífice subraya la importancia de «continuar la misión de promover una cultura de paz, justicia y reconciliación en el mundo». León XIV anima a los participantes a convertirse en «constructores de casas de paz» donde se practique la justicia y se preserve el perdón, encomiendando los días de reflexión a la Virgen María, Reina de la Paz.
Durante la conferencia, el cardenal Charles Maung Bo, de Myanmar, pronunció una intervención que desafía concepciones tradicionales sobre la defensa. Bo destacó la necesidad de un «nuevo paradigma» en la comprensión de la paz y la respuesta a la violencia en un mundo marcado por conflictos armados y tecnologías militares cada vez más sofisticadas.
El cardenal rechazó la caracterización de la no violencia como pasividad. «Las estrategias no violentas no implican falta de defensa; son una forma de defensa más eficaz», afirmó Bo, sosteniendo que la no violencia constituye una respuesta activa y eficaz ante los conflictos actuales. Desde su perspectiva, la verdadera defensa legítima debe ser «desarmada en sus métodos y desarmada en sus efectos», en consonancia con la invocación que el Papa León XIV hizo el día de su elección a una «paz desarmada y desarmada».
El arzobispo de Yangon hizo un llamamiento específico a reorientar recursos hacia diplomacia, justicia restaurativa y redes de paz, en lugar de hacia la acumulación armamentística. Bo enfatizó que la Iglesia debe ofrecer un marco de defensa que proteja la dignidad humana sin recurrir a la violencia, proponiendo un modelo alternativo a las respuestas militares convencionales.
El cardenal subrayó que la no violencia debe ocupar un lugar central en la vida y enseñanza católicas, no como una postura marginal o idealista, sino como el núcleo de la identidad eclesial. Citó la experiencia de su pueblo en Myanmar, que a pesar de las adversidades extremas sigue proclamando que «la paz es posible, la paz es el único camino».
Bo resaltó que este enfoque requiere más valentía que el uso de las armas, invitando a repensar la comprensión común de qué significa ser valiente en un contexto de violencia sistémica. Concluyó con una reflexión profunda sobre la relación entre la paz exterior y la interior: «Una paz desarmada en la sociedad es imposible sin una paz interior que desarme».
Esta frase sintetiza la propuesta del cardenal: la transformación de las estructuras sociales hacia la no violencia requiere necesariamente una transformación personal en quienes la promueven, una conversión interior que preceda y sustente el cambio institucional.
La conferencia, que forma parte de una iniciativa internacional de diez días de duración, concluirá simbólicamente con una peregrinación espiritual a Asís el 11 de septiembre, siguiendo los pasos de San Francisco y Santa Clara. Esta elección de lugar y santos no es casual: Francisco es reconocido como símbolo histórico de la paz evangélica y del diálogo interreligioso, especialmente por su encuentro con el sultán durante la Quinta Cruzada.
El evento representa un esfuerzo colectivo y coordinado de la Iglesia Católica por promover la paz y la no violencia frente a los numerosos desafíos que enfrenta el mundo contemporáneo, integrando en su magisterio una visión donde la no violencia no es debilidad sino fortaleza transformadora.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que el enfoque de no violencia que propone el Papa puede ser efectivo en conflictos armados actuales, o consideras que existen situaciones donde la defensa militar es inevitable?
¿Qué papel deberían jugar las instituciones religiosas como la Iglesia católica en la promoción de la paz y la justicia restaurativa en sociedades marcadas por la violencia?
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