
Dos días después de la intervención quirúrgica, León XIV retoma actividades hospitalarias con buenos signos vitales, aunque pruebas pendientes dejan en suspenso su viaje pastoral a Perú, Uruguay y Argentina.
El boletín de hoy
Viernes, 16 de octubre
El Papa León XIV, de 71 años, comenzó a caminar de forma autónoma, recuperó su dieta habitual y reanudó algunas funciones oficiales desde su habitación en el hospital Gemelli de Roma el jueves 15 de octubre, apenas dos días después de ser operado para extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde se confirmó la presencia de un adenocarcinoma, el tipo más frecuente de cáncer de pulmón. La recuperación postoperatoria avanza según lo previsto, según informó el Vaticano, aunque persisten interrogantes médicos de calado sobre el alcance real de la enfermedad y sobre si el Pontífice podrá afrontar su visita pastoral a Perú, Uruguay y Argentina, programada del 6 al 17 de noviembre.
El equipo que atiende al Papa, encabezado por su médico personal, el doctor Luigi Carbone, y por el jefe de cirugía torácica del Gemelli, el profesor Stefano Margaritora, comunicó que las analíticas postoperatorias y una radiografía de tórax arrojaron resultados dentro de los márgenes esperados para este tipo de intervención. Las pruebas de imagen mostraron además una buena recuperación del pulmón operado.
León XIV recibió fisioterapia respiratoria, realizó ejercicios de movilidad y se desplazó por su habitación con independencia. Retomó también la alimentación habitual, incluyendo el desayuno y el almuerzo. El portavoz vaticano Matteo Bruni confirmó que el Papa celebró la Misa por segundo día consecutivo junto a otros sacerdotes en una capilla habilitada cerca de su habitación, en la décima planta del hospital, manteniendo así su rutina espiritual durante la hospitalización.
El Vaticano había informado de que el Papa había pasado una buena noche, se había levantado y había desayunado. Poco después de las cuatro de la tarde del jueves, la Oficina de Prensa de la Santa Sede confirmó que había retomado parte de sus responsabilidades. León XIV recibió en su habitación al arzobispo Paolo Rudelli, Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, el tercer cargo en importancia dentro de la estructura vaticana, que supervisa buena parte de la gestión administrativa ordinaria de la Santa Sede.
Con todo, los resultados postoperatorios favorables no equivalen a una evaluación completa de la enfermedad. Los médicos aguardan pruebas adicionales para determinar las características moleculares precisas del tumor, establecer si la enfermedad se ha extendido más allá del tejido extirpado y valorar si será necesario algún tratamiento complementario. Esas conclusiones serán determinantes para el pronóstico a largo plazo del Papa y para definir sus necesidades de recuperación.
La intervención del martes 13 de octubre fue más extensa de lo inicialmente previsto: en lugar de limitarse a extirpar el nódulo sospechoso detectado previamente, los cirujanos tuvieron que resecar el lóbulo inferior completo del pulmón derecho. Ese cambio de alcance ha alterado los plazos de recuperación esperados y proyecta su sombra sobre el viaje sudamericano programado.
El propio León XIV había pedido oraciones por la visita pastoral a Perú el domingo anterior a la operación. La presidenta peruana Keiko Fujimori ha sugerido que el viaje podría aplazarse, y buena parte de la prensa argentina ha cuestionado abiertamente si el Papa podría afrontar con seguridad un desplazamiento internacional de tal envergadura tan poco tiempo después de la cirugía. Una fuente de la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires confirmó que las circunstancias habían cambiado de forma significativa: el viaje parecía factible cuando la intervención prevista se limitaba a extirpar el nódulo, pero la resección de un lóbulo pulmonar modifica el período de recuperación esperado. El jueves no se anunció ninguna modificación definitiva del itinerario.
Mientras evolucionaba la salud del Papa, el Vaticano vivió el cierre de una cumbre eclesial de primer orden. La reunión convocada para conmemorar el décimo aniversario de la exhortación apostólica Amoris Laetitia, de Francisco, concluyó la tarde del 14 de octubre en la Sala Pablo VI con oraciones por la recuperación de León XIV. El encuentro reunió durante ocho días —del 7 al 14 de octubre— a los presidentes de las conferencias episcopales del mundo y a los responsables de las Iglesias católicas orientales, junto a expertos y laicos, sumando 187 participantes en total.
León XIV estuvo presente únicamente el primer día, el 7 de octubre, cuando inauguró los trabajos pidiendo a los participantes que prestaran especial atención a la fragilidad y que reflexionaran sobre el acompañamiento de situaciones marcadas por límites, heridas y aparentes fracasos. En su discurso inaugural subrayó la continuidad del magisterio de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia, señalando que ha surgido una distancia creciente entre las formas en que se viven la sexualidad y la visión cristiana del matrimonio.
El informe de síntesis final de la cumbre no se hará público. A petición expresa del propio León XIV, formulada antes de entrar al quirófano, el documento permanecerá reservado hasta que el Papa haya podido leerlo y pronunciarse sobre él. El padre jesuita Giacomo Costa, consultor de la Secretaría General del Sínodo y uno de los organizadores del encuentro, explicó que León XIV «quería escucharlo y poder ofrecer él mismo su propia palabra al respecto».
El cardenal Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, y el cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo de los Obispos, emitieron una declaración conjunta en la que confirmaron que presentarían el informe y los textos pertinentes al Papa tras su convalecencia. «Procederemos entonces según sus instrucciones», señalaron ambos cardenales.
Aunque León XIV no pudo presidir la Misa de clausura del 14 de octubre como estaba previsto, su homilía preparada fue leída por el cardenal Luis Tagle. En ese texto, el Papa recordó el amor del Señor, afirmando que «es el amor que Amoris Laetitia nos invita a hacer el fundamento de nuestras familias», y pidió a los católicos educar a los jóvenes en la importancia de las virtudes, especialmente la castidad. En un breve mensaje firmado el día de su operación y leído a los participantes el 14 de octubre, el Papa escribió: «Leeré los frutos de vuestro trabajo y vuestros debates, y ofreceré mis reflexiones a su debido tiempo».
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que el Papa debería aplazar su viaje a Sudamérica hasta recuperarse completamente, o consideras que podría realizarlo si continúa mejorando?
¿Qué te parece la decisión del Vaticano de mantener reservado el informe de la cumbre sobre Amoris Laetitia hasta que León XIV pueda revisarlo personalmente?
Tu opinión es importante. Comparte tu punto de vista con respeto.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.

Comentarios (0)