El ministro del Interior, Fernando Marlaska, es acusado de ocultar la cristianofobia en los informes sobre delitos de odio en España.
La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) ha documentado un total de 91 delitos de odio dirigidos contra cristianos en España, mientras que el Ministerio del Interior agrupa esta información bajo una categoría general que no especifica la cantidad de ataques sufridos por esta comunidad. Diversas organizaciones de la sociedad civil han denunciado esta situación, y también han reportado 15 incidentes contra musulmanes y 14 contra judíos.
El Observatorio para la Libertad Religiosa ha sido fundamental en la recopilación de estos datos, que evidencian un aumento preocupante de los delitos de odio motivados por la fe. En el informe de 2023, se registraron 18 ataques a cristianos, 6 a musulmanes y 5 antisemitas, lo que contrasta con la información que la Policía Nacional remite a la OSCE, donde se emplea una categorización ambigua que invisibiliza a las víctimas cristianas.
Ante esta situación, se ha lanzado una petición para exigir al ministro Fernando Marlaska que reconozca explícitamente la cristianofobia en los informes oficiales. Se solicita que se desglosen los datos de delitos de odio por motivos religiosos, diferenciando claramente los ataques contra cristianos, musulmanes, judíos y otros grupos. Además, se pide modificar los protocolos de recogida de datos de la Policía Nacional para que se identifiquen y registren de manera específica los delitos de odio contra cristianos.
Las víctimas cristianas tienen derecho a que su sufrimiento sea reconocido y no se oculte bajo etiquetas generales. La falta de reconocimiento de la cristianofobia no solo afecta a las víctimas, sino que también distorsiona la realidad de los delitos de odio en el país.
Recientemente, la OSCE presentó su informe sobre delitos de odio, en el que confirma que las organizaciones de la sociedad civil han reportado 91 delitos de odio contra cristianos, 15 contra musulmanes y 14 antisemitas, muchos de ellos denunciados por el Observatorio para la Libertad Religiosa.
La petición para que se reconozca la cristianofobia sigue creciendo, con ciudadanos de diferentes países sumando sus firmas para respaldar esta causa. La situación actual exige una respuesta clara y contundente por parte del Gobierno español para garantizar la protección de todos los grupos religiosos y su derecho a vivir sin temor a ser atacados por su fe.
