El Pontífice reafirma su mensaje de paz y evita entrar en confrontaciones políticas.
Donald Trump calificó al Papa León XIV de «débil y pésimo en política exterior» en un mensaje publicado en Truth Social, su red social. El expresidente estadounidense sugirió además que la elección del Pontífice respondió a intereses estratégicos de la Iglesia y difundió una imagen generada por inteligencia artificial en la que aparecía como una figura divina, que después eliminó.
Ante estas declaraciones, el Papa optó por no entrar en confrontación directa. En declaraciones a periodistas, reafirmó que no se considera un político y que su tarea es «hablar en voz alta del mensaje del Evangelio», centrado en la paz y la dignidad humana.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, destacó la «valentía» y el «coraje» del Pontífice. Afirmó que su voz es necesaria en un contexto internacional marcado por los conflictos y señaló que será «un honor» recibir al Papa en España con motivo de su próxima visita.
Alberto Núñez Feijóo, líder de la oposición, defendió la figura de León XIV como «un referente para los católicos que debe ser escuchado y respetado». Calificó el cristianismo como un «faro ético y moral» y subrayó la relevancia de la visita papal, que considera un acontecimiento histórico para el país.
Desde Vox, su portavoz Ignacio Garriga evitó valorar las palabras de Trump, señalando que no le corresponde pronunciarse sobre declaraciones de líderes internacionales en este ámbito.
La polémica se produce cuando el Papa ha intensificado sus llamamientos al diálogo y a la resolución pacífica de los conflictos, posicionándose como una voz activa en favor de la paz en el escenario internacional.
