La Mesa de Diálogo Interconfesional de España pone en valor la labor de acogida, integración y defensa de derechos que realizan las confesiones cristianas
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La sede de la Conferencia Episcopal Española ha acogido la presentación del Informe sobre la atención de las Iglesias a las personas migrantes, elaborado por la Mesa de Diálogo Interconfesional de España para mostrar la contribución de las comunidades cristianas ante el desafío migratorio.
En la presentación han intervenido Carolina Bueno Calvo, presidenta de la Mesa y secretaria ejecutiva de FEREDE; monseñor Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid; y monseñor Timotei Lauran, obispo de la diócesis ortodoxa rumana de España y Portugal.
El informe nace tras una jornada de reflexión en la que las distintas confesiones intercambiaron información sobre el trabajo que realizan en el ámbito de las migraciones. El objetivo es reflejar de forma conjunta la aportación cristiana a la acogida, el acompañamiento y la defensa de la dignidad de las personas migrantes.
La Mesa subraya que este compromiso “no es ocasional ni responde a una moda social”, sino que nace de convicciones profundas y de una fe que impulsa a reconocer en cada persona, especialmente en quienes sufren o son marginados, el amor de Dios. El documento recuerda citas bíblicas como “Fui forastero y me acogisteis” y defiende que la actitud hacia los migrantes refleja la actitud hacia el propio Jesucristo.
El texto destaca que las iglesias cristianas en España llevan décadas trabajando sobre el terreno mediante recursos de atención básica, educación, asesoramiento jurídico y espiritual, espacios de convivencia y apoyo humano. También afirma que muchas veces estas comunidades están “allí donde no llegan las instituciones”, ofreciendo ayuda directa a quienes más lo necesitan.
Las acciones recogidas se agrupan en tres grandes ámbitos: acogida y acompañamiento integral, formación e inserción, y defensa de derechos. Entre ellas figuran centros de acogida y viviendas tuteladas para solicitantes de asilo, familias sin recursos, personas sin hogar o mujeres víctimas de trata; acompañamiento a jóvenes extutelados; capellanía en centros de internamiento de extranjeros; clases de español, alfabetización y formación profesional; apoyo laboral; asesoramiento jurídico gratuito y campañas contra la discriminación y el racismo.
En el ámbito evangélico, el informe señala que las iglesias y entidades sociales atienden a unas 150.000 personas migrantes cada año mediante programas de acogida, integración laboral, acompañamiento legal, formación en idioma, actividades socioculturales y apoyo psicológico. Además, cuentan con 4.763 lugares de culto y más de 120 entidades sociales que desarrollan programas específicos para personas migrantes, solicitantes de asilo, mujeres víctimas de trata y población en situación de vulnerabilidad.
Las iglesias ortodoxas, por su parte, disponen de 241 lugares de culto en España desde los que realizan tareas de acompañamiento, apoyo familiar, integración social y laboral y asistencia espiritual. El documento destaca que solo la Iglesia Ortodoxa Rumana ha invertido más de 3 millones de euros en ayuda directa y asistencia a migrantes vulnerables, incluyendo repatriaciones, orientación, apoyo jurídico y atención a personas enfermas, mayores o sin hogar.
La Iglesia Católica desarrolla su labor a través de 22.921 parroquias en las 70 diócesis españolas, además de 3.900 comunidades religiosas, 79 asociaciones y movimientos laicales, 4.925 centros educativos, 17 universidades católicas, 972 centros sanitarios, 9.060 centros asistenciales y 160 centros específicamente orientados a inmigrantes, refugiados y prófugos. En 2024 se contabilizaron 484 proyectos diocesanos en áreas como comedores sociales, higiene, ropa, acogida, formación laboral, asesoría jurídica, acompañamiento juvenil, integración social, hogares de acogida y atención religiosa.
Entre los proyectos impulsados por la Conferencia Episcopal Española figuran la Red Eclesial de Hospitalidad Atlántica, los Corredores de Hospitalidad entre Canarias y la Península para jóvenes extutelados en situación vulnerable, y la Mesa del Mundo Rural, que conecta a familias migrantes con permiso de residencia y trabajo con entidades, empresas, ayuntamientos y parroquias de pueblos pequeños de la España despoblada.
El informe también recoge propuestas de acción como poner en valor la labor de las iglesias en la integración y el arraigo, reforzar la mediación intercultural, facilitar el acceso a vivienda de alquiler asequible, formar en primeros auxilios psicológicos ante situaciones de crisis y crear mecanismos para compartir ofertas laborales confiables y dignas para personas migrantes.
La Mesa de Diálogo Interconfesional pide además prudencia y responsabilidad en el tratamiento de la información sobre migración, al considerar que las palabras pueden construir puentes o levantar muros. Por ello, invita a mostrar el rostro humano de las personas migrantes, lejos de prejuicios y estigmatizaciones.
