El obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente, ha invitado a los contribuyentes a marcar la casilla de la Iglesia Católica en la Declaración de la Renta que comienza estos días. Lo ha presentado como un gesto "sencillo pero importante" para sostener la labor pastoral, social y cultural de la diócesis.
El prelado ha recordado que esta decisión es completamente libre y no supone ningún coste adicional para el ciudadano. No implica pagar más ni recibir menos en la devolución, pero tiene un impacto significativo en la actividad de la Iglesia.
Marcar la 'X' es también una forma de compromiso. Para los católicos, supone expresar su vinculación con la Iglesia y su misión; para quienes no lo son, representa un reconocimiento a la labor social y caritativa que desarrolla en beneficio de toda la sociedad.
López Llorente ha puesto en valor la amplitud de esta tarea. Abarca desde la vida parroquial —manteniendo abiertas comunidades en pueblos y barrios— hasta la acción educativa, la conservación del patrimonio histórico y la atención a personas vulnerables a través de instituciones como Cáritas.
Cada año miles de personas reciben ayuda en situaciones de dificultad: familias sin recursos, personas sin hogar, ancianos, migrantes o enfermos. El obispo ha querido recordar esta realidad como trasfondo de su llamamiento.
Ha animado a los ciudadanos a marcar tanto la casilla de la Iglesia como la destinada a fines sociales en su declaración, de modo que se pueda destinar un porcentaje de los impuestos a ambas iniciativas.
El llamamiento apela a la responsabilidad y solidaridad de los contribuyentes, invitándoles también a difundir esta posibilidad entre familiares y conocidos como forma de colaborar en el bien común.
