El encuentro de Pastoral Penitenciaria de Castilla y León dedicó su jornada a los problemas de salud mental en las cárceles.
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Salamanca acogió el pasado 9 de mayo el Encuentro de Pastoral Penitenciaria de Castilla y León, una cita anual que congregó a voluntarios de las diócesis de la región en torno a un asunto de especial urgencia: la salud mental de los internos en los centros penitenciarios. La jornada reunió representantes de las pastorales penitenciarias de León, Zamora, Salamanca, Palencia, Valladolid, Ávila y Segovia, facilitando un intercambio de experiencias y reflexiones sobre el trabajo pastoral en el ámbito carcelario.
La delegación de Burgos compareció con trece voluntarios, el contingente más importante del encuentro. Su presencia fue destacada por los asistentes, quienes subrayaron la juventud y el dinamismo del voluntariado burgalés. El programa incluyó una intervención del Proyecto Ranquines de salud mental de Cáritas Diocesana de Salamanca, que expuso las necesidades y dificultades que afrontan los reclusos en materia de salud mental, así como las respuestas que se están desarrollando desde la acción caritativa.
La participación de voluntarios y trabajadores de los programas de Cáritas en las cárceles de la región enriqueció el diálogo y fortaleció la colaboración entre las diferentes instituciones implicadas en la pastoral penitenciaria. El encuentro evidenció el compromiso de la Iglesia con la atención integral de los presos, especialmente en un aspecto tan delicado como el de la salud mental.
