La Conferencia Episcopal Española ha presentado esta mañana la próxima visita del Papa León XIV a España como uno de los grandes acontecimientos eclesiales, institucionales y sociales del mes de junio.
A la rueda de prensa han asistido Mons. Luis Argüello, presidente de la CEE y arzobispo de Valladolid; el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid; el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona; Mons. José Mazuelos, obispo de Canarias; y Mons. Eloy Santiago, obispo de Tenerife. Los prelados han desgranado los detalles de un viaje que llevará al Pontífice a Madrid, Barcelona y Canarias.
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La visita combinará dimensiones religiosa, política, social y cultural. Incluirá celebraciones multitudinarias, encuentros institucionales, actos con jóvenes y presencia en espacios vinculados a la caridad. El Papa visitará también realidades como la migración, la pastoral penitenciaria, la cultura, la educación, el deporte y la vida pública.
Mons. Luis Argüello ha descrito las semanas previas a la llegada del Papa como un tiempo de preparación interior, hasta el punto de hablar de un "Adviento" para recibir a quien viene "en nombre del Señor". El presidente de la CEE ha situado la visita dentro de las grandes acciones propias de un viaje apostólico: proclamar la palabra, celebrar la fe y mostrar la presencia de la Iglesia en la sociedad.
Argüello ha subrayado que León XIV pronunciará homilías y discursos en diversos ámbitos, con mensajes que podrán iluminar el caminar de la Iglesia en España y de cada una de sus diócesis. También ha destacado la proyección internacional del Pontífice como referencia en un momento marcado por situaciones complejas en el mundo.
Madrid será uno de los centros principales de la visita. El cardenal José Cobo ha explicado que la capital vive la preparación con una notable expectación y con una movilización intensa de administraciones, voluntarios y equipos organizativos. Desde el primer momento se ha detectado una gran alegría en distintos ámbitos sociales ante la llegada de León XIV.
La agenda madrileña incluirá una gran misa, una celebración vinculada al Corpus y un encuentro con jóvenes, además de actos orientados al mundo de la cultura, el deporte, la economía y la educación. Cobo ha insistido en que el Papa no viene solo a dirigirse a la Iglesia "hacia dentro", sino también a lanzar una propuesta misionera y de diálogo a la sociedad.
La Plaza de Cibeles aparece como uno de los enclaves destacados de la visita en Madrid, donde se espera que el Papa pronuncie algunos de sus mensajes de mayor alcance. También habrá un encuentro con jóvenes, concebido como una plataforma desde la que León XIV podrá dirigirse a la juventud más allá del ámbito estrictamente madrileño.
El Santiago Bernabéu acogerá un gran encuentro eclesial destinado a mostrar la realidad de una Iglesia diocesana "grande y plural". El cardenal Cobo ha reconocido que el estadio, pese a sus dimensiones, "se nos ha hecho pequeño" ante la demanda prevista. El acceso se organizará a través de cauces diocesanos, como delegaciones, vicariatos, colegios católicos y comunidades de vida consagrada.
La preparación de la visita en Madrid ha desbordado las previsiones iniciales de voluntariado. Según ha explicado el arzobispo de Madrid, se habían previsto alrededor de 12.000 voluntarios, pero se han presentado unos 18.000. El voluntariado está ya prácticamente cerrado, aunque la organización no descarta realizar un nuevo llamamiento si fuera necesario.
La seguridad será uno de los elementos centrales de los actos en la capital, especialmente por la magnitud de las celebraciones y la elevada demanda de asistencia. Cobo ha agradecido el trabajo de quienes se han puesto a disposición de la organización en un plazo que ha definido como de "tiempo récord".
La visita tendrá una agenda institucional de primer nivel. Mons. Luis Argüello ha explicado que, tras su llegada al aeropuerto, el Papa visitará a los Reyes en el Palacio Real. La elección de este espacio responde, según ha indicado, a criterios protocolarios y logísticos.
León XIV recibirá también al presidente del Gobierno en la Nunciatura, de acuerdo con la práctica habitual en este tipo de visitas. Argüello ha precisado que el Papa visita al jefe del Estado en su sede, mientras que recibe a otras autoridades en el lugar donde reside durante el viaje.
Uno de los momentos más relevantes será la intervención del Papa en las Cortes Generales. Argüello ha defendido la importancia de que el obispo de Roma acuda a la sede de la soberanía nacional, especialmente en un contexto en el que se habla en distintos lugares del mundo de una crisis de la democracia liberal y representativa.
El presidente de la CEE ha vinculado esa presencia con la necesidad de una referencia ética y espiritual en la vida democrática. También ha recordado que la invitación al Papa partió de las mesas del Congreso y del Senado, y que fue aprobada por unanimidad en ambas.
La agenda pública no recoge todos los posibles encuentros del Papa durante su estancia en España. Preguntado por una eventual reunión con víctimas de abusos sexuales en la Iglesia, el cardenal Cobo ha explicado que se han planteado distintos encuentros privados, aunque todavía no están cerrados públicamente.
La Santa Sede suele comunicar este tipo de reuniones después de que se produzcan y no antes, según ha señalado el arzobispo de Madrid. Cobo ha añadido que León XIV tiene sobre la mesa un listado de posibles encuentros privados para los espacios de tiempo no incluidos en la agenda pública.
Barcelona recibirá al Papa con la Sagrada Familia como gran símbolo espiritual y cultural. El cardenal Juan José Omella ha explicado que el lema de la visita en la ciudad será "Alzar la mirada", en referencia a la contemplación de Cristo y a la escucha del Papa.
Omella ha destacado la belleza de la Sagrada Familia y el testimonio de Antoni Gaudí, aunque ha descartado que la beatificación del arquitecto se produzca durante la visita. Según ha explicado, el milagro está en estudio en Roma en una fase avanzada, pero no se puede "saltar el proceso".
La organización valoró la posibilidad de celebrar un acto en el Camp Nou, en recuerdo de la visita de Juan Pablo II, pero finalmente se desestimó por las obras del estadio. Según se explicó en la rueda de prensa, adaptar el campo habría supuesto detener los trabajos durante un periodo prolongado antes y después de la visita.
La etapa barcelonesa incluirá también una dimensión social y caritativa, con referencias a Cáritas, los voluntarios y la atención a los más pobres. Además, se mencionó la intención de bendecir ambulancias destinadas a Ucrania, aunque el lugar exacto de ese gesto no aparece cerrado en el programa expuesto.
La etapa canaria de la visita tendrá como uno de sus ejes principales la realidad migratoria. Mons. José Mazuelos, obispo de Canarias, ha destacado la alegría con la que las islas esperan al Papa y ha subrayado que su presencia supone una bendición para un territorio alejado de la Península.
En Canarias, el Papa visitará espacios vinculados a la acogida de migrantes y a la pastoral de fronteras, una realidad que define la situación de las islas en el contexto actual. La visita permitirá al Pontífice conocer de primera mano los desafíos humanitarios y pastorales que enfrenta la Iglesia en este territorio, así como reconocer el trabajo de quienes dedican sus esfuerzos a la atención de los más vulnerables.
