El rector del Seminario Mayor del Sagrado Corazón de Jesús, el padre Salvador Pereira, ha advertido de que la demanda supera ya la capacidad del centro y que las congregaciones religiosas de la capital angoleña viven la misma situación.
La Archidiócesis de Luanda, en Angola, afronta un crecimiento sostenido en el número de vocaciones sacerdotales que ha desbordado la capacidad de sus instalaciones. El rector del Seminario Mayor del Sagrado Corazón de Jesús, el padre Salvador Francisco Mendes Pereira, lo explicó el jueves 25 de junio de 2026 en una entrevista con Rádio Ecclesia: «La demanda para el seminario ha ido aumentando de manera constante en los últimos años. Ya hemos comenzado a hacer cálculos porque hay mucha demanda y capacidad limitada. La necesidad de ingresar al seminario sigue creciendo».
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El incremento ha obligado a trasladar las reuniones dominicales de discernimiento vocacional a espacios más amplios. «Solíamos reunirnos en una sala que podía albergar un máximo de 50 personas. Ahora tendremos que mudarnos a una sala más grande porque en nuestras primeras reuniones dominicales seguimos teniendo que añadir más sillas. Ahora utilizaremos el salón de conferencias porque el número sigue creciendo», explicó el sacerdote. La Comisión Arquidiocesana de Animación Vocacional ha registrado también un aumento en la participación en los programas de discernimiento: «Hay una gran demanda. Muchos jóvenes y adolescentes están en el grupo vocacional», añadió Pereira.
El fenómeno no se limita al seminario diocesano. Según el rector, las congregaciones religiosas que operan en Luanda viven la misma situación, lo que ha llevado a sus casas de formación a ser más selectivas en la admisión de candidatos. «Los números han crecido y ahora son satisfactorios. Las congregaciones están experimentando lo mismo. Ahora podemos darnos el lujo de seleccionar a quienes deben ingresar, y ese requisito se está volviendo cada vez más necesario», señaló.
El próximo domingo, 28 de junio, la Archidiócesis celebrará la misa de clausura del Mes de Vocaciones en la Parroquia de la Sagrada Familia, donde tendrán lugar 15 ordenaciones diaconales y dos sacerdotales. La mayoría de los candidatos pertenecen al Clero Diocesano de Luanda. Pese a la bienvenida al aumento de vocaciones, el padre Pereira advirtió de que las necesidades pastorales siguen superando el personal disponible, dado el crecimiento de la población de la capital y la migración hacia ella. «Las necesidades son siempre mayores. Satisfacer una necesidad crea automáticamente otra. Hoy, incluso con un gran número de escuelas y hospitales, la demanda sigue superando la oferta. Lo mismo ocurre en el ministerio pastoral», afirmó.
El rector llamó a las familias cristianas a implicarse más en la promoción de vocaciones sacerdotales y religiosas, recordando que los futuros sacerdotes y religiosos provienen de sus propios hogares. «A veces pensamos mucho en que nuestros hijos se conviertan en médicos, ingenieros, periodistas o policías, y poco o nada se dice sobre las vocaciones sacerdotales y religiosas dentro de las familias», lamentó. Y añadió: «Un sacerdote o una hermana religiosa no caen del cielo. Provienen de familias, se forman y luego son devueltos, no a la familia, sino a la comunidad, para servir a la comunidad». Describió a la familia como la «Iglesia doméstica» y el entorno privilegiado donde las vocaciones se nutren y permiten madurar.
El padre Pereira concluyó animando a los seminaristas y futuros clérigos a prepararse para los desafíos de la evangelización, recordando las palabras de Cristo en el Evangelio de Lucas sobre los discípulos enviados «como ovejas entre lobos». «A veces seremos perseguidos, a veces alabados, a veces criticados y en otras ocasiones malinterpretados», dijo. «Un sacerdote debe estar preparado para eso. Nunca debe desanimarse», concluyó.
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