La Archidiócesis de Sydney se prepara para recibir a casi 460 nuevos fieles que se convertirán a la Iglesia durante la celebración de la Pascua, marcando un récord histórico.
En consonancia con tendencias observadas en diversas regiones de Europa y Estados Unidos, la comunidad católica de Sydney experimenta un notable aumento en el número de personas que deciden abrazar la fe cristiana. El arzobispo Anthony Fisher, OP, destacó el 22 de febrero que esta cifra creciente es un claro reflejo de la vitalidad y el dinamismo del Espíritu Santo en la ciudad.
El prelado señaló que, durante seis años consecutivos, el rito de elección ha contado con un número cada vez mayor de candidatos que expresan su compromiso con la fe católica. “Su presencia es un signo profundo y una maravillosa vitalidad de nuestra Iglesia local, y prueba de que el Espíritu Santo está vivo y activo en nuestra ciudad”, afirmó.
Además, Fisher recordó que quienes se incorporan a la Iglesia deben no solo aprender la doctrina cristiana, sino también enfrentar desafíos que pueden ir en contra de las corrientes sociales predominantes. “Es un camino que puede resultar costoso, pero cuya recompensa es la vida eterna”, añadió.
La preparación de estos nuevos miembros incluye la participación en las lecturas y oraciones propias de la misa, que buscan familiarizar a los fieles con las enseñanzas del fundador de la Iglesia y fortalecer su compromiso para vivir conforme a ellas. La verdadera fe, subrayó el arzobispo, va más allá de la mera formalidad o apariencia externa, exigiendo una adoración sincera en espíritu y verdad.
Este fenómeno de crecimiento en el número de conversos refleja un renovado interés y compromiso con la fe católica en distintas partes del mundo, y la Archidiócesis de Sydney se posiciona como un ejemplo destacado de esta tendencia.
