La Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, una de las cuatro Obras Misionales Pontificias, celebra este domingo su jornada anual con el objetivo de sostener a los jóvenes con vocación sacerdotal en los territorios de misión, evitando que ninguna llamada se pierda por falta de recursos.
Esta jornada coincide con el IV Domingo de Pascua, conocido como el Domingo del Buen Pastor, en el que la Iglesia en España celebra de forma conjunta la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y la Jornada de Vocaciones Nativas.
La primera, de carácter universal, busca despertar en los jóvenes la pregunta por su vocación y promover el acompañamiento. La segunda, impulsada por la Obra de San Pedro Apóstol, se centra en apoyar económicamente a quienes sienten la llamada al sacerdocio o a la vida consagrada en países de misión.
La labor de esta Obra es clave para el desarrollo de la Iglesia en estos territorios. Actualmente sostiene 751 seminarios en África, Asia, Oceanía y América, donde se forman los futuros sacerdotes, obispos y responsables de las comunidades cristianas. Se trata de una tarea que garantiza la continuidad de la misión y la consolidación de Iglesias locales estables.
En 2025, gracias a las aportaciones de los fieles de todo el mundo, el Fondo Universal de Solidaridad distribuyó más de 15,7 millones de euros entre estos seminarios. Este apoyo permitió sostener a 90.352 seminaristas y 2.316 formadores, asegurando su formación integral.
Detrás de cada vocación, subrayan desde la organización, no solo hay una llamada personal, sino también una comunidad que se beneficiará de ese futuro sacerdote. Por ello, la jornada del próximo 26 de abril quiere recordar la importancia de la colaboración de toda la Iglesia para sostener estas vocaciones y seguir extendiendo el Evangelio en todo el mundo.
