El embajador estadounidense ante la Santa Sede ha salido en defensa de las políticas migratorias de la Administración Trump, en medio de las críticas expresadas por el Papa León XIV y la jerarquía católica de Estados Unidos.
Brian Burch, representante de Estados Unidos ante el Vaticano desde septiembre de 2025, abordó en una entrevista con aciprensa.com y EWTN News la polémica en torno a las medidas de deportación impulsadas por el presidente Donald Trump. El diplomático reconoció que el tema migratorio seguirá siendo un punto de debate constante entre ambas naciones, pero defendió la gestión de Trump como un esfuerzo necesario para corregir un sistema migratorio que, según él, estaba sumido en el desorden. Así lo detalla aciprensa.com.
El embajador destacó que la administración estadounidense ha enfrentado críticas que, a su juicio, no siempre reflejan la realidad, especialmente tras episodios de violencia en ciudades como Minneapolis. Burch rechazó que las políticas migratorias respondan a motivaciones xenófobas o de odio, subrayando el compromiso del gobierno con la seguridad nacional y la protección de sus ciudadanos.
Por su parte, el Papa León XIV ha manifestado su preocupación por el trato a los migrantes, calificando de “inhumana” la ofensiva contra la inmigración en Estados Unidos y apoyando las voces episcopales que se oponen a las deportaciones masivas indiscriminadas. Esta postura ha generado un contraste con la defensa que realiza el embajador, quien insiste en que su función no es justificar personalmente al presidente, sino explicar las prioridades y razones detrás de las políticas implementadas.
Burch, con una trayectoria previa en organizaciones católicas como CatholicVote, donde promovió la participación política de los fieles, se identifica orgullosamente con el movimiento MAGA y con su apoyo a Trump, a quien considera un líder que marcó un punto de inflexión en la historia reciente del país. A pesar de su pasado activista, el embajador afirma que su rol diplomático no implica renunciar a sus convicciones, sino adaptarlas a un contexto de diálogo y construcción de consensos entre Estados Unidos y la Santa Sede.
En cuanto a las relaciones bilaterales, Burch resaltó que ambos Estados comparten valores fundamentales como la verdad, la justicia, la dignidad humana y la libertad, aunque reconoció que existen diferencias en la aplicación de ciertas políticas. Subrayó que en temas esenciales como la defensa de la vida, la familia y la educación, no hay desacuerdos significativos entre el Vaticano y Washington.
Respecto a la ausencia del Papa León XIV en una visita a Estados Unidos este año, el embajador descartó que ello refleje tensiones diplomáticas, atribuyéndolo más bien a la prudencia del Pontífice para no influir en procesos electorales internos. Confió en que el Santo Padre realizará un viaje a su país natal en un futuro próximo, considerado uno de los más importantes de su pontificado.
El embajador también destacó la colaboración mutua en asuntos internacionales, señalando que el Vaticano busca información y apoyo de Estados Unidos en conflictos globales como los de Venezuela, Cuba, Rusia y Ucrania. La Iglesia, dijo, desempeña un papel crucial en zonas de conflicto y persecución, siendo un actor global que contribuye a la promoción de la paz y la justicia.
Burch enfatizó que la administración estadounidense defiende una herencia cultural y civilizatoria compartida con Europa y guiada en gran medida por la tradición intelectual y moral de la Iglesia. Esta defensa, explicó, se basa en principios profundos de dignidad humana y libertad, valores que tanto la Santa Sede como Estados Unidos buscan preservar y promover en el mundo contemporáneo.
