El sacerdote alemán Bruno Kant, con 110 años y 76 de ministerio, ha recibido el reconocimiento del Papa León XIV por su dedicación y longevidad en el sacerdocio.
El Papa León XIV expresó su gratitud y envió sus felicitaciones a Bruno Kant, sacerdote de la diócesis de Fulda, Alemania, con motivo de su 110 cumpleaños, celebrado el 26 de febrero. Este religioso es reconocido oficialmente como el sacerdote más longevo del mundo.
La celebración congregó a vecinos de las localidades cercanas de Eichenzell y Löschenrod, así como a representantes tanto de las autoridades civiles como de la Iglesia. El obispo Michael Gerber de Fulda confirmó que recibió comunicación directa del Vaticano que certifica a Kant como el sacerdote de mayor edad a nivel mundial, y destacó que el Santo Padre le envió una tarjeta de felicitación.
Nacido en 1916 en las proximidades de Danzig, en lo que hoy es Polonia, Bruno Kant manifestó su vocación sacerdotal desde los nueve años. Sin embargo, sus estudios teológicos se vieron interrumpidos por la Segunda Guerra Mundial, cuando fue reclutado para trabajos forzados y posteriormente destinado como soldado bajo el régimen nazi.
Tras pasar cuatro años como prisionero de guerra en Rusia, pudo reunirse con su familia, que había huido hacia el oeste. Finalmente, fue ordenado sacerdote en 1950, iniciando así una extensa trayectoria pastoral.
Con el paso del tiempo, debido a su avanzada edad, Kant ha reducido algunas actividades. Dejó de conducir a los 102 años y, en los últimos años, ha evitado celebrar la misa dominical con la comunidad, aunque continuó visitando a enfermos mientras su salud se lo permitió. Actualmente, ya no puede realizar estas visitas.
En una entrevista, el sacerdote reconoció estar “cerca de la muerte”, pero mantiene su rutina diaria con pasatiempos como resolver sudokus, leer el periódico, ver la televisión y, sobre todo, orar, actividad que atribuye a su vitalidad.
