El Pontífice visitó la isla el 4 de julio, trece años después del primer viaje de Francisco, y reclamó que Europa pase de la gestión de emergencias a políticas compartidas de acogida.
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León XIV visitó Lampedusa el pasado 4 de julio y exhortó a Europa a acoger a las personas que buscan un nuevo comienzo. La visita, que coincidió con el decimotercer aniversario del primer viaje del Papa Francisco a la isla, se produjo en un contexto en el que los procesos migratorios son percibidos a menudo como una amenaza para la identidad y la estabilidad social del continente. El Pontífice acudió al cementerio de los muertos sin nombre y a la Porta d'Europa, dos gestos que el profesor Maurizio Ambrosini, experto en Sociología de las Migraciones en la Universidad Estatal de Milán, interpreta como un papado que "interpela a Europa a ser fiel a sus principios fundacionales".
En su discurso, el Papa reclamó que Europa pase de la mera gestión de emergencias a la elaboración de políticas migratorias integrales y compartidas. "Los muertos en el mar son víctimas de decisiones tomadas y de decisiones no tomadas", afirmó, subrayando la responsabilidad del continente en la crisis migratoria.
Ambrosini ha señalado que muchos esperaban que León XIV adoptara una posición más moderada en materia migratoria, pero el Pontífice se ha presentado como un firme defensor de la causa. "Esta visita ha forzado a la opinión pública a cuestionarse sobre los grandes dramas que se viven en el intento de escapar de guerras e inestabilidad", ha afirmado el profesor, que subraya la conexión emocional con el primer viaje de Francisco y la continuidad del mensaje de solidaridad y acogida.
El sociólogo sostiene que las políticas europeas deben distanciarse de la retórica que asocia la migración con una amenaza y reconocer la diversidad del fenómeno, que incluye a profesionales, estudiantes y refugiados. También ha criticado la tendencia de los gobiernos europeos a cerrar fronteras y aumentar las repatriaciones, una estrategia que, según él, responde a intereses electorales y al temor a la extrema derecha. "Este enfoque no logrará los objetivos que se proponen", ha advertido, y ha pedido una planificación más eficaz de la acogida y la integración.
Ambrosini ha destacado que León XIV visitó Lampedusa el día del aniversario de la independencia de Estados Unidos, su país natal, donde las medidas contra la inmigración han sido particularmente agresivas. El Sumo Pontífice subrayó que la defensa de la vida implica acoger y proteger a los inmigrantes, una postura que el profesor considera esencial para que el Papa siga ejerciendo su papel de guía moral.
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