Francisco Cerro subraya que no se trata de un salario, sino de una asignación mínima destinada, entre otros fines, a cumplir con la reparación fijada por la Justicia.
El arzobispo de Toledo, monseñor Francisco Cerro, confirmó que un sacerdote condenado a ocho años y medio de prisión por abusos sexuales a una menor recibe una asignación económica del Arzobispado para hacer frente a la indemnización de la víctima.
Durante una rueda de prensa en Toledo, Cerro precisó que dicha ayuda no equivale a un sueldo. «Es sacerdote y como sacerdote estamos ayudándolo, pero eso no significa que le estamos pagando económicamente», explicó el prelado.
El condenado cumple actualmente pena de prisión por un delito continuado de abusos sexuales cometidos entre 2010 y 2014. El Arzobispado mantiene una asignación mínima cuya finalidad principal es garantizar el cumplimiento de la sentencia, especialmente en lo relativo a la indemnización a la víctima y al pago de las costas judiciales.
«Para el Arzobispado lo fundamental es que la víctima cobre la indemnización que han fijado los tribunales», subrayó el ecónomo diocesano, Anastasio Gómez, quien insistió en que la actuación de la diócesis ha tenido como eje central la reparación del daño causado.
Cerro recordó que durante el proceso judicial la Iglesia consideró inocente al sacerdote, si bien ha asegurado que la institución ha actuado conforme a la legalidad vigente y a las resoluciones judiciales.
