El arzobispo de Los Ángeles, José H. Gómez, ha celebrado una misa especial con motivo del 25 aniversario de su ordenación episcopal, en la que ha compartido una homilía centrada en la fe, la misión de la Iglesia y la amistad con Jesucristo.
En su intervención, el prelado ha subrayado que la vida cristiana es un camino compartido, marcado por el encuentro personal con Cristo y la llamada a anunciar el Evangelio en el mundo actual.
Durante la celebración, Gómez ha agradecido las oraciones recibidas por parte de los fieles de la archidiócesis y ha recordado, citando a San Agustín, que el ministerio episcopal se vive en comunión con el pueblo de Dios: “Para vosotros soy obispo, con vosotros soy cristiano”.
El arzobispo ha insistido en que la fe no es algo individual, sino una misión que implica a todos los bautizados, especialmente en un contexto en el que, según ha señalado, el mundo necesita redescubrir la presencia viva de Cristo.
“Nuestra misión es decir al mundo la Buena Noticia: Jesucristo está vivo”
“El mundo necesita su luz, el mundo necesita escuchar su voz”
“No hay nada más hermoso que esta amistad que tenemos con Jesús”
“Nuestra fe es el don más precioso que podemos recibir”
En su homilía, el arzobispo ha recordado que cada cristiano tiene su propia historia de encuentro con Jesús, una experiencia que transforma la vida y que invita a seguirle. En este sentido, ha comparado el camino de fe de los creyentes con el de Abraham, padre de la fe, llamado a confiar en la promesa de Dios.
Gómez ha destacado que la fe se vive en comunidad, como una amistad con Cristo y con los demás miembros de la Iglesia, y que todos los cristianos participan en la misión de anunciar el Evangelio.
El arzobispo ha insistido en que la evangelización no es una tarea reservada a unos pocos, sino una llamada universal: compartir la fe en la sencillez y la alegría de la vida diaria.
Según ha explicado, esta misión consiste en llevar la fe y el amor de Dios al mundo, especialmente en el contexto actual, donde muchas personas necesitan esperanza y sentido.
En la parte final de su homilía, Gómez ha puesto como ejemplo a la Virgen María y a san José, destacando su humildad y su disponibilidad para cumplir la voluntad de Dios.
Recordando la solemnidad de la Anunciación y la figura de san José, el arzobispo ha señalado que ambos vivieron plenamente el “hágase tu voluntad”, convirtiéndose en modelos para todos los cristianos.
A continuación, reproducimos el texto íntegro de la homilía del arzobispo José H. Gómez, traducido al español a partir del original publicado en Angelus News:
Queridos hermanos y hermanas:
Estoy muy feliz de estar con todos vosotros y de ofrecer esta santa Misa en el 25 aniversario de mi ordenación como obispo.
Antes de la Misa, he recibido un hermoso “ramo espiritual”, una ofrenda de oraciones, sacrificios y obras de caridad que personas de toda la archidiócesis han ofrecido por este aniversario. Gracias a todos.
Es una bendición especial ser el arzobispo de Los Ángeles. Es un honor serviros a todos vosotros y a todas las personas de la archidiócesis, así como de las diócesis en las que he servido anteriormente.
Hoy reflexiono especialmente sobre lo que dijo san Agustín en el aniversario de su ordenación episcopal: “Para vosotros soy obispo, con vosotros soy cristiano”.
Así es como me siento. Es un privilegio serviros en nuestro camino con Jesús y en nuestro camino hacia el cielo. Caminamos juntos, y vuestra fe me inspira cada día.
Nos acercamos al final de nuestro camino de Cuaresma, y Jesús nos dice en el Evangelio: “Quien guarda mi palabra no verá la muerte jamás”. Esta es la promesa de nuestra fe.
Cada uno de nosotros puede contar su historia de encuentro con Jesús, cómo su misericordia y su amor han transformado nuestra vida, cómo hemos escuchado su voz y respondido a su llamada.
Somos como Abraham, nuestro padre en la fe. Dios le hizo una promesa que permanece para siempre. Y nosotros somos hijos de esa promesa.
La fe es un camino que recorremos en amistad: amistad con Jesús y con los demás en la Iglesia. Y nuestra misión es anunciar al mundo la Buena Noticia: Jesucristo está vivo.
No es solo una figura del pasado. Está presente en nuestra vida y quiere vivir en amistad con cada persona. El mundo necesita su luz y su voz.
Nuestra fe es el don más precioso que podemos recibir. Y Jesús nos llama a compartirlo en la vida cotidiana, con sencillez y alegría.
No hay nada más hermoso que nuestra amistad con Jesús, ni nada más hermoso que darlo a conocer a otros.
Al reflexionar sobre mi aniversario, pienso también en la Virgen María y en san José. Ambos vivieron con humildad y fidelidad, diciendo: “Hágase tu voluntad”.
Pido a Dios que yo también viva así, y que todos nosotros vivamos así.
Y al encontrarnos con Jesús en esta Eucaristía, pidámosle que aumente nuestra fe y nuestro deseo de llevar su amor al mundo.
Y pidamos la intercesión de nuestra Madre, María, Reina de los Ángeles.
Amén.
Fuente original: https://angelusnews.com/voices/gomez-25-anniversary/
