La tragedia se produjo durante la celebración de la fiesta patronal en la localidad mexicana.

Al menos nueve personas murieron y decenas resultaron heridas la noche del sábado 5 de septiembre durante las Vísperas de la fiesta patronal de la Parroquia de Nuestra Señora de la Luz, en el municipio de Temascalcingo, estado de México, cuando una explosión de pirotecnia almacenada en el recinto provocó el colapso parcial del techo. La Diócesis de Atlacomulco, dirigida por Mons. Adolfo Miguel Castaño Fonseca, expresó su "profundo pesar y consternación" ante la tragedia.
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Jueves, 22 de octubre
El obispo Castaño transmitió su cercanía y condolencias a las familias de los fallecidos y a toda la comunidad en duelo. En su mensaje, el prelado encomendó a los muertos a la misericordia de Dios, pidió para ellos el descanso eterno y solicitó fortaleza y consuelo para sus seres queridos.
Entre los heridos figuran dos sacerdotes, el P. Fernando Chávez Cruz y el P. Javier Sánchez Montes, atendidos en un hospital local y fuera de peligro. Mons. Castaño animó a sacerdotes, consagrados y laicos a elevar oraciones por los afectados, subrayando la importancia de que "nuestra oración se traduzca también en una presencia solidaria y fraterna junto a quienes sufren".
Según el diario mexicano La Jornada, la pirotecnia acumulada en la parroquia desencadenó la explosión, que derribó parte de la cubierta del templo sobre los fieles congregados. De los nueve fallecidos, ocho murieron en el acto; el noveno perdió la vida poco después en el Hospital General de Atlacomulco, adonde fueron trasladados los heridos para recibir atención médica.
La diócesis pidió a la comunidad cristiana que se organizara para ejercer obras de misericordia en favor de los heridos y sus familias. A través de una publicación en Facebook, solicitó la donación de vaselina, mascarillas de oxígeno, cefotaxima, pañales para adultos, bultos quirúrgicos estériles, batas azules desechables, gasas estériles, paracetamol e ibuprofeno, además de alimentos, agua y café para los familiares que aguardan en el hospital.
La diócesis cerró su mensaje pidiendo que "nuestra caridad sea el rostro de Cristo en medio del dolor de nuestra comunidad", reafirmando el compromiso de la Iglesia con los más necesitados en momentos de crisis.
