En un acto celebrado en Salamanca, el presidente de Vox, Santiago Abascal, rechazó las informaciones que atribuyen al Papa León XIV una preocupación por el crecimiento de la ultraderecha en España, calificándolas como una fabricación que desvía el foco de los verdaderos problemas de los ciudadanos.
Durante su intervención en el Palacio de Congresos de Salamanca, Abascal se refirió a las recientes noticias difundidas por El País que señalaban que el máximo representante de la Iglesia Católica habría expresado inquietud por el auge de posturas políticas catalogadas como ultraderechistas en el país. Estas afirmaciones, según el diario, se basaban en declaraciones de un obispo vinculado a temas migratorios, quien habría transmitido la supuesta preocupación del Vaticano. Sin embargo, el líder de Vox negó rotundamente esta versión y la definió como una invención.
El dirigente político argumentó que estas informaciones desvían la atención pública y mediática de los asuntos que realmente afectan a la población española. En su opinión, los debates políticos y las portadas de los medios no deberían centrarse en estas cuestiones, que no reflejan las inquietudes cotidianas de los ciudadanos. "Una invención que un obispo de esos que colabora con la inmigración le ha dicho a 'El País' de que el Papa está preocupado con la ultraderecha en España", afirmó Abascal durante su discurso.
Además, el presidente de Vox destacó que, en sus encuentros por distintas regiones del país, ha podido constatar que las preocupaciones reales de la gente distan mucho de los temas que dominan la agenda mediática. Subrayó que las prioridades de los españoles no coinciden con los asuntos que ocupan el espacio principal en tertulias, debates políticos y medios de comunicación.
En el mismo acto, Abascal se refirió a las encuestas electorales recientes, como la publicada el lunes que muestra un descenso en la intención de voto hacia su formación en Castilla y León. Consideró que estos sondeos son falsos y los vinculó a intereses que buscan influir negativamente en la percepción ciudadana sobre Vox.
Este pronunciamiento se enmarca en un contexto de discusión sobre el papel de la Iglesia Católica en la política española y la relación de los partidos con el electorado católico, especialmente en un momento cercano a elecciones. Según El País, el Vaticano habría advertido a sus representantes en España para evitar que la institución sea utilizada con fines políticos, en un escenario marcado por la polarización ideológica.
Abascal insistió en que las verdaderas preocupaciones de los españoles quedan relegadas frente a temas que, a su juicio, responden a intereses ajenos a la realidad social. Cuestionó la veracidad de las fuentes que sustentan las informaciones sobre la supuesta inquietud del Papa León XIV y negó que exista tal preocupación desde la cúpula vaticana respecto a la situación política española o a su partido.
La difusión de estas noticias ha generado un debate tanto en medios como en ámbitos políticos y eclesiásticos sobre la conveniencia de que la Iglesia mantenga su independencia frente a la instrumentalización política. Voces dentro del propio entorno católico español han alertado sobre la necesidad de evitar que la institución sea utilizada como herramienta electoral en un contexto de creciente polarización.
Durante su discurso en Salamanca, Abascal reiteró su compromiso de escuchar directamente a los ciudadanos y recoger sus demandas mediante encuentros en diversas comunidades autónomas. Defendió que las prioridades sociales distan de las que predominan en la cobertura mediática, evidenciando una desconexión entre la agenda pública y las verdaderas inquietudes del electorado.
Estas declaraciones adquieren especial relevancia en el marco preelectoral de Castilla y León, donde las encuestas pronostican un descenso en el apoyo a Vox. El líder del partido atribuyó la difusión de estos datos a estrategias políticas y mediáticas que buscan dañar la imagen y las expectativas electorales de su formación en la región.
Según lo publicado por El País, el debate sobre la supuesta preocupación del Papa León XIV por el avance de la ultraderecha y la posible utilización política de la Iglesia continúa abierto, con repercusiones en el ámbito político y eclesiástico.
