Un encuentro clave para redefinir la misión de la Iglesia en el contexto actual.
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La Red Mundial de Oración del Papa (RMOP) celebró su Consejo y Encuentro Nacional los días 28 y 29 de septiembre en Madrid, con la participación de directores y responsables diocesanos, colaboradores y miembros de la Red. El objetivo era compartir la situación de las distintas diócesis, discernir los pasos de la misión y presentar el nuevo Itinerario Nacional 2026-2029. Mons. Jesús Vidal Chamorro, obispo de Segovia, ofreció una reflexión a partir de los discursos y orientaciones del Papa León XIV durante su reciente visita a España.
El lema del encuentro, «Alzar la mirada, discernir la misión», resumió el propósito de las jornadas: volver la mirada hacia Cristo y contemplar la realidad de la Iglesia y del mundo para preguntarse qué pide el Señor a la RMOP hoy. Ese discernimiento bebió de los mensajes de León XIV, quien animó a «levantar la mirada con esperanza» y a dejarse guiar por el Espíritu, generando un clima de oración, diálogo y renovación de la disponibilidad para la misión.
La primera jornada se dedicó al Consejo Nacional, donde se debatió la propuesta del Itinerario Nacional 2026-2029 y del Plan Operativo para el curso 2026-2027. El documento fija como horizonte una Red que «contempla a Cristo, ofrece su vida, discierne los desafíos del mundo y se pone al servicio de la misión de la Iglesia». El proceso se articula en tres años en los que oración, discernimiento y misión avanzan de forma interconectada.
El itinerario se estructura en tres movimientos: el curso 2026-2027, bajo el título «Alzar la mirada», se centrará en redescubrir y fortalecer la identidad de la Red; el curso 2027-2028, «Discernir la misión», ayudará a las comunidades a leer los desafíos actuales desde la perspectiva de Cristo; y el curso 2028-2029, «Salir al encuentro», orientará esa espiritualidad hacia acciones concretas de misión.
El Consejo puso especial énfasis en la primera etapa, que invita a volver al Corazón de Jesús para ofrecer la vida y servir a la misión. Se señalaron como prioridades la oración, el Ofrecimiento Diario, el Camino del Corazón y la formación, junto con la necesidad de conocer mejor la presencia de la Red en las diócesis y reforzar el acompañamiento a sus responsables y comunidades.
El 29 de septiembre tuvo lugar el Encuentro Nacional, que arrancó con la acogida de los participantes y la celebración de la Eucaristía. A continuación se desarrolló la apertura formal, seguida de una ponencia central y trabajo en grupos. Por la tarde se presentó el nuevo Reglamento Internacional de la RMOP, se celebró una sesión plenaria y el día concluyó con un tiempo de adoración eucarística.
La ponencia central corrió a cargo de Mons. Jesús Vidal Chamorro, quien abordó el lema del encuentro: «Alzar la mirada, discernir la misión». Su intervención partió de una lectura reflexiva de los mensajes de León XIV e integró elementos del Documento Final del Sínodo y de Magnifica Humanitas. Mons. Vidal planteó tres cuestiones de fondo: la misión de la Iglesia en el momento actual, la llamada a la renovación eclesial y los caminos de anuncio y discipulado para los jóvenes.
Una de las primeras invitaciones de León XIV a los jóvenes fue: «Sed humanos». Mons. Vidal subrayó que la fe cristiana responde a la búsqueda de plenitud del ser humano y que el anuncio del Evangelio debe brotar de la experiencia personal del encuentro con Jesucristo, que transforma la vida. Sin esa raíz, la fe corre el riesgo de reducirse a ideas o tradiciones vacías.
La renovación exige también cultivar un corazón sensible y una mirada atenta a las alegrías y sufrimientos de quienes nos rodean, apertura que puede llevar a reconocer la presencia de Cristo. Al tratar la renovación de la Iglesia, Mons. Vidal advirtió de dos tentaciones: la nostalgia por un pasado que ya no existe y el apego a estructuras que, aunque fueron útiles en su momento, han dejado de servir a la misión.
De ahí la pregunta que resonó a lo largo del encuentro: «¿Qué dejar? ¿Qué mantener? ¿Qué renovar?». El discernimiento, según las orientaciones de León XIV, requiere libertad y valentía para desprenderse de lo que ya no sirve, conservando al mismo tiempo lo que sigue facilitando la misión.
Junto a la renovación estructural, Mons. Vidal subrayó la necesidad de revitalizar las celebraciones centradas en la Palabra y la Eucaristía, aprender a dialogar y escuchar, y ahondar en la corresponsabilidad y el trabajo en equipo. Señaló también la importancia de vivir la gratuidad: renovarse no consiste en buscar «relevos» para continuar con lo mismo, sino en invitar a nuevas personas a sumarse a la misión con sus propias sensibilidades y experiencias.
La última parte de su ponencia se centró en los jóvenes. Mons. Vidal propuso cuatro orientaciones: ofrecer testimonios de vidas transformadas por la fe; crear espacios de silencio y adoración; fomentar comunidades donde los jóvenes puedan compartir su camino espiritual; y ayudarles a descubrir la existencia cristiana como respuesta a una llamada.
En un contexto saturado de ruido y estímulos, el obispo de Segovia señaló la urgencia de ofrecer a los jóvenes el tesoro de la Iglesia: la posibilidad de un encuentro personal con Jesucristo y el acompañamiento en su proceso de discernimiento vocacional. Esta visión promueve una comprensión vocacional de la existencia cristiana, en la que cada bautizado es guiado a descubrir cómo Dios le llama a participar en su misión.
La reflexión de Mons. Vidal y el Itinerario Nacional presentado al Consejo confluyen en una misma invitación: la renovación comienza por volver a Cristo. Para la RMOP, ese retorno a la fuente se expresa en la espiritualidad del Corazón de Jesús y en el Ofrecimiento Diario, donde ofrecer la vida significa unirla a Cristo, que se entrega en la Eucaristía. Así, los cristianos pueden ofrecer sus alegrías, trabajos y sufrimientos, poniéndose a disposición de su misión.
El Itinerario Nacional busca también recuperar el sentido bíblico y eucarístico del ofrecimiento, presentándolo como uno de los tesoros espirituales fundamentales de la Red. En ese marco se sitúan las intenciones de oración que el Papa confía mensualmente a su Red Mundial de Oración: no son simples temas de reflexión, sino desafíos que invitan a contemplar la realidad con Jesús y a colaborar en su misión.
El Encuentro Nacional permitió mirar al futuro desde una historia que arranca en 1844, cuando el Apostolado de la Oración nació en una comunidad de jóvenes jesuitas en Vals, Francia. Aquella intuición de convertir la vida cotidiana en una ofrenda apostólica sigue siendo válida. La invitación actual es volver a esa fuente para expresarla de forma renovada y ponerla al servicio de la Iglesia y de las necesidades del mundo de hoy.
Consejo y Encuentro Nacional se unieron así en una misma pregunta: ¿qué está pidiendo hoy el Señor a la Red Mundial de Oración del Papa en España? La respuesta se irá construyendo a lo largo de los próximos tres años, a través de los movimientos de alzar la mirada, discernir la misión y salir al encuentro, articulados en un itinerario que llama a volver al Corazón de Jesús, ofrecer la vida y colaborar con Él en su misión de compasión por el mundo.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que la invitación a «alzar la mirada» hacia Cristo puede ayudar a la Iglesia a responder mejor a los desafíos actuales de la sociedad?
¿Qué te parece que la RMOP ponga el énfasis en transformar la espiritualidad en acciones concretas de misión durante estos tres años?
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