El cardenal Baldassare Reina pide intensificar la evangelización hacia católicos alejados de la práctica religiosa ante crisis familiar y de vivienda.

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Sábado, 31 de octubre
El cardenal Baldassare Reina, vicario general del Papa en la Diócesis de Roma y arcipreste de la Basílica de San Juan de Letrán, reclamó el 17 de septiembre a las parroquias romanas que intensifiquen su labor evangelizadora, con atención particular a los católicos que han abandonado la práctica religiosa. En una entrevista, el purpurado defendió que los sacerdotes vuelvan la mirada hacia quienes llevan tiempo sin cruzar la puerta de una iglesia.
El Sumo Pontífice expresó que "lo que frecuentemente pido a los sacerdotes es que presten especial atención a aquellos que, por diversas razones, ya no ponen un pie en nuestras parroquias". Advirtió que la estructura habitual de las comunidades tiende a concentrarse en quienes ya acuden, dejando en un segundo plano a los ausentes, y recordó que "el Reino de Dios va más allá de los límites de la parroquia". Fundamentó esa tarea en el mandato misionero que Cristo confió a sus discípulos, vigente para todos los bautizados.
La entrevista abordó también cuestiones de calado social. El cardenal Reina se refirió a la descomposición familiar, la adicción a las drogas y la creciente crisis de la vivienda. "La pobreza habitacional se está volviendo cada vez más grave: las fuerzas del mercado están elevando los precios más allá del alcance de las personas con un salario medio", advirtió. Señaló además que, en los hogares donde solo trabaja un miembro de la familia, pagar el alquiler se convierte en algo prácticamente inviable.
León XIV presidirá la tarde del 18 de septiembre, en la Basílica de San Juan de Letrán, la Asamblea diocesana que abre oficialmente el nuevo año pastoral, como hizo por primera vez el 19 de septiembre de 2025. El cardenal advirtió de una característica específica del territorio diocesano: la mayor parte de las iglesias se concentra en el centro mientras la mayor parte de la población vive en la periferia, una disparidad que genera necesidades sociales muy distintas, sobre todo entre los jóvenes. La diócesis trabaja además en la creación de redes entre parroquias cercanas para favorecer que compartan experiencias, partiendo de las comunidades más activas y con agentes mejor formados, y ha reforzado el consejo pastoral diocesano manteniendo consultas sobre ámbitos específicos.