El pontífice mantuvo una audiencia privada con Mons. Pedro Daniel Martínez Perea, apartado del gobierno de su diócesis en 2020 tras rechazar interpretaciones heterodoxas del documento de Francisco.
El Papa León XIV recibió en audiencia privada al obispo emérito de San Luis (Argentina), Mons. Pedro Daniel Martínez Perea, quien fue presionado para presentar su renuncia durante el pontificado del Papa Francisco tras defender la interpretación tradicional de la exhortación apostólica Amoris Laetitia.
El encuentro tuvo lugar el 5 de marzo, aunque la Santa Sede no ha comunicado oficialmente los motivos ni el contenido de la reunión. Este gesto ha llamado la atención, dado que desde su salida anticipada del gobierno pastoral en 2020 el obispo no había recibido ningún reconocimiento público por parte del Vaticano.
La figura de Martínez Perea adquirió relevancia en 2017, cuando respondió públicamente al debate generado por Amoris Laetitia, documento que provocó una intensa discusión dentro de la Iglesia sobre la posibilidad de admitir a la comunión a divorciados vueltos a casar civilmente.
El obispo argentino defendió entonces la indisolubilidad del matrimonio y sostuvo que el Papa Francisco no pretendía modificar la doctrina católica, advirtiendo que algunas interpretaciones del documento estaban generando confusión entre los fieles.
La tensión aumentó en octubre de 2019, cuando Martínez Perea firmó un decreto en su diócesis que restablecía la práctica tradicional de permitir únicamente a varones servir en el altar, excluyendo a mujeres de este ministerio.
Poco después, el 5 de diciembre de 2019, informó a los fieles que el Papa había ordenado una visita apostólica en la diócesis.
Meses más tarde, en abril de 2020, fue convocado a Roma, donde se le solicitó presentar su renuncia al gobierno pastoral. La Santa Sede anunció oficialmente su dimisión el 9 de junio de 2020, nombrando como sucesor a Mons. Gabriel Bernardo Barba.
Martínez Perea tenía entonces 64 años, once menos de la edad habitual de jubilación episcopal, fijada en 75 años. Desde entonces no ha desempeñado ningún cargo pastoral en la Iglesia.
