El Palacio Apostólico se prepara para recibir al Papa León XIV este verano.
El palacio apostólico de Castel Gandolfo cerrará sus puertas al público a partir de julio, marcando un cambio significativo en su uso, ya que se prevé que el Papa León XIV se traslade a esta histórica residencia estival. Esta decisión, que coincide con la temporada alta turística, implica que la venta de entradas para visitar el palacio, que ha funcionado como museo desde 2016, solo estará disponible hasta el 30 de junio.
Según ha informado Rome Reports, las obras de adecuación del edificio comenzarán en mayo, con el objetivo de devolver al palacio su función original como residencia papal. Aunque el inmueble se encuentra en buen estado de conservación, se llevarán a cabo trabajos básicos para adaptarlo a las necesidades de un uso residencial.
El palacio fue abierto al público por el Papa Francisco, permitiendo el acceso a estancias privadas como el dormitorio papal y la capilla, lo que representó un cambio notable en la tradición de uso exclusivo por parte de los pontífices. Ahora, el proyecto busca recuperar un espacio que ha sido históricamente vinculado al descanso de los papas.
Actualmente, León XIV reside en Villa Barberini durante sus estancias en Castel Gandolfo, un lugar que presenta limitaciones en materia de seguridad debido a su ubicación a pie de calle. La decisión de trasladar al Papa al palacio apostólico responde a estas consideraciones, además de la intención de retomar una tradición que ha sido parte de la vida de la Iglesia durante siglos.
Castel Gandolfo ha sido un lugar de retiro estival para papas como San Juan Pablo II y Benedicto XVI, y ha sido escenario de eventos significativos en la historia de la Iglesia, como el fallecimiento de Pío XII y Pablo VI. Si se confirma el traslado, León XIV se convertiría en el decimosexto pontífice en utilizar esta residencia, marcando así un regreso a una práctica consolidada a lo largo de los años en el pontificado romano.
