El Papa León XIV ha reivindicado el valor de los ancianos durante su visita a un hogar de acogida en Saurimo (Angola), subrayando que una sociedad se mide por cómo cuida a sus más vulnerables.
En un encuentro marcado por la cercanía, el Pontífice ha agradecido la labor de quienes atienden a las personas mayores y ha destacado la importancia de crear entornos verdaderamente familiares.
El Papa comenzó su intervención con un saludo lleno de significado:
“Paz a esta casa y a todos los que habitan en ella”.
León XIV valoró especialmente que el centro sea considerado un hogar, un lugar donde se vive en familia.
El Pontífice recordó que Cristo está presente en la vida cotidiana:
“Jesús habita aquí cada vez que se aman y se ayudan como hermanos”.
En este sentido, animó a vivir el perdón, la reconciliación y la oración como signos concretos de esa presencia.
Uno de los mensajes más fuertes del Papa fue su llamada a valorar a los mayores:
“El cuidado de las personas frágiles es un indicador de la calidad de una sociedad”.
León XIV agradeció tanto a las autoridades como a los voluntarios su compromiso con los más necesitados.
El Papa insistió en que no basta con asistir a los ancianos:
“Hay que escucharlos, porque custodian la sabiduría de un pueblo”.
Además, recordó que las generaciones mayores han sostenido a la sociedad en momentos difíciles.
El Pontífice concluyó asegurando que llevará este encuentro en su corazón y encomendó a los residentes a la Virgen María.
“Paz a esta casa y a todos los que habitan en ella”
“Jesús habita aquí cuando se aman y se perdonan”
“El cuidado de los frágiles mide la calidad de una sociedad”
“Los mayores custodian la sabiduría de un pueblo”
“No basta asistir, hay que escuchar”
“Paz a esta casa y a todos los que habitan en ella”.
“Jesús vive entre ustedes cada vez que intentan amarse y ayudarse como hermanos”.
“El cuidado de las personas frágiles es un indicador muy importante de la calidad de la vida social de un país”.
“A las personas mayores no sólo hay que asistirlas, hay que escucharlas, porque custodian la sabiduría de un pueblo”.
“Les debo gratitud, porque han afrontado grandes dificultades por el bien de la comunidad”.
