La Diócesis de Jaén reconoce a Rafael Higueras y Antonio Aranda por su contribución a la causa martirial, mientras celebra la institución de seminaristas y la campaña de la aceituna en Villacarrillo.
La Diócesis de Jaén vive un periodo de intensa actividad, al prepararse para la beatificación de 124 mártires del siglo XX. En este marco, se otorgó la Medalla de la Diócesis a Rafael Higueras y Antonio Aranda, en reconocimiento a su destacada labor en favor de la causa martirial. Asimismo, se celebró la toma de posesión de la Comisión Asesora de Inversiones Financieras, lo que refleja el dinamismo presente en la gestión eclesial local.
Durante la solemnidad de Cristo Rey, la Iglesia diocesana instituyó a 8 seminaristas y 3 aspirantes al diaconado permanente, quienes recibieron los ministerios del lectorado y del acolitado. Este acto pone de manifiesto el compromiso con la formación sacerdotal y el servicio pastoral que sostiene la misión evangelizadora en la región.
Por otra parte, más de 600 personas participaron en Villacarrillo en la primera celebración diocesana dedicada a la campaña de la aceituna. Esta iniciativa evidencia el vínculo estrecho entre la Iglesia y las tradiciones locales, así como su implicación en las actividades que forman parte del tejido social. De este modo, se fortalece el nexo entre fe y vida cotidiana para los fieles jiennenses.
