La Archidiócesis de Madrid explicó que estos espacios no estarán cubiertos por psicólogos ni profesionales, sino por personas con “capacidad de empatía y escucha”.
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La visita del Papa León XIV a Madrid contará con 14 puntos de escucha repartidos por los principales actos multitudinarios, según explicaron los organizadores durante el briefing informativo convocado este miércoles por la Archidiócesis de Madrid sobre el encuentro del Santo Padre con los voluntarios.
La cita, celebrada a las 12.00 horas en la plaza de San Juan de la Cruz, sirvió para presentar detalles del acto que el Papa mantendrá con miles de voluntarios de distintas realidades parroquiales y eclesiales de la diócesis, así como para escuchar testimonios de quienes han participado en la organización de la visita.
Durante ese encuentro, los responsables confirmaron que los puntos de escucha no estarán atendidos por psicólogos, terapeutas ni profesionales especializados. Serán voluntarios elegidos por su “capacidad de empatía y escucha” quienes se encarguen de recibir a las personas que quieran acercarse a hablar, compartir una inquietud o ser acompañadas.
Los organizadores aclararon también que estos espacios no serán puntos de confesión ni de atención psicológica. Su función será ofrecer una primera acogida humana en medio de una visita que reunirá a cientos de miles de personas en Madrid.
La cifra, sin embargo, llama la atención: solo 14 puntos de escucha para actos multitudinarios como la vigilia de jóvenes en Plaza de Lima o la misa de Cibeles. Además, en el momento del briefing, la ubicación concreta de estos espacios todavía no estaba cerrada.
La organización explicó que se está trabajando para definir esos puntos y que la intención es que estén geolocalizados en Google, dentro del dispositivo digital previsto para orientar a peregrinos y voluntarios durante la visita.
Junto a estos espacios, habrá numerosos sacerdotes disponibles para quienes deseen confesarse o recibir acompañamiento espiritual durante los actos. Pero los puntos de escucha tendrán otra función distinta: escuchar, acoger y acompañar desde la cercanía.
La iniciativa responde a una necesidad real: que nadie se sienta solo en medio de una multitud. Pero el reducido número de puntos, la falta de preparación profesional específica y la ausencia todavía de ubicaciones definitivas plantean dudas sobre su capacidad real para atender a quienes puedan necesitarlos.
La visita de León XIV quiere invitar a “alzar la mirada”. Ahora queda por ver si estos puntos de escucha serán una ayuda efectiva o solo un gesto simbólico dentro de un acontecimiento de dimensiones masivas.
