El Parlamento de Guatemala ha sancionado la ley que establece el "Día de la Biblia", generando opiniones divididas sobre su pertinencia y el uso del procedimiento de urgencia para su aprobación.
El Parlamento de Guatemala ha aprobado la creación del "Día de la Biblia", una iniciativa que ha suscitado diversas reacciones en el país. La ley fue sancionada el 12 de agosto, con el respaldo de 110 de los 160 diputados, a través de un procedimiento de urgencia que suele reservarse para situaciones de importancia nacional. El objetivo principal es subrayar la influencia de la Biblia en la promoción de la dignidad humana y el desarrollo espiritual, ético y cultural en Guatemala.
La normativa contempla la realización de actividades educativas, cívicas y culturales para conmemorar anualmente este día. Sin embargo, la Iglesia local ha expresado su opinión sobre esta medida, considerándola innecesaria. Argumentan que ya existen suficientes espacios y momentos dedicados a la reflexión bíblica y que esta nueva celebración podría no aportar un valor añadido significativo al contexto religioso y social del país.
Por otra parte, algunos sectores han manifestado su respaldo a la iniciativa, destacando que podría fortalecer los valores morales y espirituales en la sociedad guatemalteca. No obstante, el debate continúa entre quienes ven en esta ley una oportunidad para reforzar el papel de las Escrituras en la vida cotidiana y aquellos que consideran que no es una prioridad en el actual panorama nacional.
El procedimiento utilizado para aprobar esta ley ha sido objeto de críticas debido a su carácter urgente. Algunos analistas cuestionan si realmente se justifica emplear este mecanismo para una celebración religiosa, sugiriendo que podría haberse debatido con mayor profundidad y consenso. La discusión sobre el "Día de la Biblia" refleja las diversas perspectivas sobre el papel de la religión en las políticas públicas del país.