La Conferencia Episcopal de Guatemala ha expresado su gratitud hacia la misión médica cubana, que durante casi treinta años brindó atención sanitaria en comunidades rurales e indígenas, tras la finalización del convenio bilateral que permitió su labor.
La Comisión de Justicia y Solidaridad de la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEJUSOL) emitió un comunicado en el que reconoce el valioso trabajo realizado por los profesionales cubanos en el sistema público de salud guatemalteco. Monseñor Rodolfo Valenzuela Núñez, obispo de Verapaz y coordinador de CEJUSOL, reafirmó este reconocimiento en una entrevista concedida a ADN Celam.
Este pronunciamiento se produce tras la decisión oficial de poner fin al acuerdo interestatal que durante casi tres décadas permitió la presencia de médicos cubanos en zonas rurales y comunidades indígenas, donde la atención sanitaria estatal era limitada o inexistente. El convenio fue firmado entre los ministerios de Salud de ambos países como parte de una cooperación humanitaria.
El obispo Valenzuela destacó que la contribución de estos profesionales fue fundamental para fortalecer la atención primaria en áreas marginadas, especialmente en departamentos con alta pobreza y escasa infraestructura sanitaria. Subrayó que los médicos cubanos no llegaron a competir con el sistema local, sino a complementarlo y brindar apoyo donde más se necesitaba.
En estas regiones, miles de familias campesinas e indígenas encontraron acceso a servicios médicos que antes les eran inaccesibles. El prelado enfatizó que la misión médica cubana ayudó a reducir las desigualdades históricas en salud dentro del país, consolidando un modelo de atención más inclusivo.
Además, la Iglesia guatemalteca colaboró estrechamente con la misión en diversas iniciativas sanitarias, incluyendo programas para combatir la desnutrición, fomentar la lactancia materna y acompañar la pastoral de la salud. En este trabajo conjunto, los médicos cubanos se convirtieron en aliados estratégicos para la labor pastoral y social en las comunidades.
Respecto al contexto que llevó a la finalización del convenio, Monseñor Valenzuela señaló que esta decisión no puede separarse de las presiones políticas internacionales que afectan a Cuba, especialmente las políticas de bloqueo impulsadas durante la administración de Donald Trump, que influyeron en la postura del gobierno guatemalteco liderado por Bernardo Arévalo.
Reconoció que la resolución corresponde a los gobiernos implicados, pero manifestó su preocupación por el impacto negativo que tendrá en las poblaciones más vulnerables y en los propios médicos, quienes deberán regresar a su país. “La política gubernamental es una, pero la realidad de la gente es otra”, afirmó, indicando que la Iglesia solo puede expresar su opinión pública sin capacidad para modificar la situación.
El obispo insistió en que la salida de la brigada médica afectará principalmente a las zonas rurales, donde muchos profesionales habían establecido vínculos sólidos con las comunidades. La misión concluye sin perspectivas de continuidad, dejando un vacío en la atención sanitaria local.
En su comunicado, CEJUSOL agradeció profundamente la dedicación de los médicos cubanos en lo que denominaron “bendita, pero sufrida, tierra guatemalteca”. Inspirados en la encíclica Fratelli Tutti del Papa Francisco, destacaron que la solidaridad debe entenderse como un compromiso constante con la dignidad humana y el bien común, no como un mero acto simbólico.
“La solidaridad no es un sentimiento superficial, sino la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común”, cita el pronunciamiento. Para la Iglesia en Guatemala, la misión médica cubana representó una manifestación tangible de esa “amistad social” que supera fronteras y diferencias ideológicas, visible en intervenciones quirúrgicas, consultas médicas y desplazamientos a comunidades remotas.
Con la clausura del convenio, la Conferencia Episcopal reafirma su intención de honrar la entrega prolongada de estos profesionales y el impacto positivo que su trabajo dejó en numerosas familias guatemaltecas.
