Milagros Tolón participa en el Pleno del Consejo General de la Iglesia en la Educación, donde la Iglesia ha defendido su compromiso con una educación “humana e integral”
La ministra de Educación, Formación Profesional y Deporte, Milagros Tolón, ha participado este miércoles en el Pleno del Consejo General de la Iglesia en la Educación, celebrado en el edificio Sedes Sapientiae de la Conferencia Episcopal Española.
Último boletín
El encuentro ha estado presidido por monseñor Alfonso Carrasco Rouco, presidente de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura, y ha servido para presentar a la ministra la amplia presencia educativa de la Iglesia en España.
Durante la sesión, representantes de los nueve ámbitos del Consejo expusieron los principales desafíos, prioridades y compromisos que desarrollan al servicio del bien común. La ministra valoró estas iniciativas y destacó especialmente aquellas vinculadas al compromiso con los más vulnerables.
La sesión comenzó con las palabras de bienvenida de monseñor Carrasco, quien agradeció la presencia de la ministra y subrayó el valor institucional y educativo del encuentro.
“La educación está en el corazón del ser y de la misión de la Iglesia”, afirmó el presidente de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura, al recordar que la tarea educativa forma parte esencial de la misión eclesial como acompañamiento de la persona en todas sus dimensiones.
Carrasco señaló que la fe cristiana siempre ha generado “una forma de ser persona, un modo de humanidad” y defendió que la tradición educativa católica se ha expresado históricamente a través de experiencias, carismas e instituciones muy diversas.
En este sentido, citó al Papa León XIV para hablar de “constelaciones educativas”: realidades plurales unidas por una misma confianza en la capacidad humanizadora de la fe.
El obispo destacó que en España esta “pasión católica por la educación” ha cristalizado en instituciones e iniciativas con una larga historia de inclusión, cuidado de la persona e innovación pedagógica.
También defendió que las instituciones educativas de la Iglesia tienen en su origen “una caridad, un compartir, un responsabilizarse del bien del otro”, especialmente cuando se encuentra en situaciones de vulnerabilidad, fragilidad o exclusión.
“Deseamos contribuir, junto con toda la comunidad educativa y las instituciones públicas, a dar forma a una educación verdaderamente humana e integral”, afirmó Carrasco, que expresó además la voluntad de la Iglesia de participar activamente en el diálogo educativo y cultural del país.
Por su parte, la ministra Milagros Tolón subrayó la “presencia larga y arraigada, durante muchos siglos” de la Iglesia Católica en el sistema educativo español.
“Por eso tiene sentido que el ministerio al que represento y el Consejo General de la Iglesia en la Educación mantengan siempre una relación fluida y estable”, señaló la ministra, que añadió: “Vosotros tenéis mucho que decir”.
Tolón destacó la importancia del diálogo institucional y del compromiso compartido con el presente y el futuro de la educación en España.
“Compartimos algo tan importante como es la responsabilidad de educar a generaciones de niños, niñas y jóvenes en un momento especialmente exigente de nuestra sociedad. Y por eso estoy aquí. Estoy aquí para conocer vuestra visión y para seguir mejorando entre todos nuestro sistema educativo”, afirmó.
A continuación, el secretario general del Consejo General de la Iglesia en la Educación, Carlos Esteban Garcés, presentó oficialmente el CGIE y sus distintos ámbitos de trabajo.
Recordó que el Consejo nació como fruto del Congreso “La Iglesia en la Educación”, celebrado en Madrid en 2024, y que cumple ahora su primer año de vida como espacio de encuentro, diálogo y coordinación de la presencia educativa de la Iglesia en España.
Durante el pleno intervinieron representantes de los nueve ámbitos del CGIE: colegios de ideario cristiano, profesorado de Religión Católica, profesorado cristiano en la escuela pública, educación especial de ideario cristiano, Formación Profesional, universidades, comunicación y proyectos culturales, educación no formal y parroquia-familia-escuela.
Cada uno de ellos presentó cómo la Iglesia desarrolla su tarea educativa en escuelas, universidades, proyectos culturales, espacios juveniles, iniciativas de inclusión, acompañamiento familiar y ámbitos de formación.
Los portavoces reafirmaron el compromiso de la Iglesia con una educación abierta a todos, arraigada en el humanismo cristiano y comprometida con la sociedad española.
Según expusieron, la presencia de la Iglesia en la educación no responde únicamente a una función asistencial o complementaria, sino a una vocación de servicio al bien común y al desarrollo integral de la persona.
Tras la participación de la ministra, el Consejo continuó con su pleno ordinario, en el que se abordaron cuestiones como el desarrollo de la nueva página web del CGIE, la puesta en marcha de los Premios Stella y el “Cuaderno 0” del Consejo, dedicado a la reflexión sobre Iglesia y educación.
El pleno concluyó renovando el compromiso de seguir fortaleciendo la presencia y el servicio educativo de la Iglesia en diálogo con la sociedad y las instituciones educativas.
