Las familias de dos españoles encarcelados en Guinea Ecuatorial han solicitado al Papa que cancele su visita oficial si no se logra su liberación.
Las familias de David Rodríguez Ballesta y Javier Marañón Montero, españoles detenidos desde hace 14 meses en la prisión de Black Beach, en Malabo, han hecho un llamamiento al Papa León XIV para que suspenda su próxima visita a Guinea Ecuatorial, programada para abril, si sus seres queridos no son liberados. La detención de estos trabajadores se produjo en enero de 2025, en respuesta a supuestas deficiencias en la instalación de la Televisión Digital Terrestre (TDT) por parte de la empresa para la que laboran.
Los familiares han enviado cartas al Palacio de la Zarzuela y a la Nunciatura Apostólica en España, solicitando que intercedan ante el presidente Teodoro Obiang para exigir la libertad de los detenidos. En la misiva dirigida al Papa, expresan su angustia por la falta de información sobre la situación jurídica de Rodríguez y Marañón, así como por su bienestar físico y el respeto a sus derechos fundamentales. “Nos preocupa profundamente su integridad física y su bienestar”, se lee en la carta.
Además, las familias han instado al Santo Padre a que, si no se produce la liberación antes de su viaje, considere cancelar su visita a la antigua colonia española. “Apelamos a su Santidad para que descarte dicha visita, en caso de no ser atendidas sus peticiones”, añaden, destacando el grave riesgo que enfrentan los detenidos, quienes sufren largos periodos de incomunicación y tienen acceso limitado a atención médica y jurídica.
En una carta dirigida a los Reyes Felipe VI y Letizia, solicitan que durante su encuentro con el Papa en el Vaticano, expongan la situación crítica de los dos trabajadores. Subrayan la delicada salud de ambos, mencionando las “fiebres y problemas intestinales” que sufre David y los “problemas cardíacos” de Javier. También enfatizan la contradicción de que el líder de la Iglesia Católica visite un país donde no se respetan los derechos humanos.
El Parlamento Europeo ha denunciado la detención arbitraria de Rodríguez y Marañón, y el caso ha sido presentado ante el Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de las Naciones Unidas. Ambos trabajadores forman parte de la empresa Wayang Teknica, que obtuvo en 2017 el contrato para la instalación de la TDT en Guinea Ecuatorial. La situación de estos detenidos refleja un clima de extorsión y chantaje que ha caracterizado el régimen de Obiang, donde muchos empresarios españoles han enfrentado experiencias similares.
