El Papa León XIV ha iniciado su visita a Camerún con un fuerte llamamiento a la paz y a la reconciliación en un país marcado por tensiones internas. A su llegada a Yaundé, capital del país, el Pontífice destacó la riqueza cultural y humana de la nación, a la que definió como “África en miniatura”, subrayando que su diversidad “no es una fragilidad, sino un tesoro”.
En su primer discurso ante autoridades, sociedad civil y cuerpo diplomático en el palacio presidencial, el Papa denunció el sufrimiento causado por los conflictos recientes, especialmente entre las regiones francófonas y anglófonas. “Detrás de las estadísticas hay rostros, historias, esperanzas heridas”, afirmó.
León XIV insistió en que la paz no puede imponerse, sino que debe construirse de manera paciente y compartida: “La paz no se decreta: se acoge y se vive. Es responsabilidad de todos, en primer lugar de las autoridades civiles”. En este sentido, animó a los gobernantes a escuchar a los ciudadanos y a trabajar por soluciones duraderas basadas en la justicia y el diálogo.
El Pontífice se mostró esperanzado en el futuro del país, destacando especialmente el papel de los jóvenes: “Su energía y creatividad son riquezas inestimables”. Por ello, subrayó la importancia de invertir en educación y formación como camino hacia una paz sólida y duradera.
Asimismo, reafirmó el compromiso de la Iglesia en Camerún, que —a través de sus obras educativas, sanitarias y sociales— quiere seguir sirviendo a toda la población sin distinción, colaborando con las autoridades en la promoción de la dignidad humana y la reconciliación.
Tras este encuentro institucional, el Papa visitó el orfanato Ngul Zamba, gestionado por las Hijas de María de Yaundé, donde dirigió unas palabras cargadas de cercanía a los niños acogidos. Consciente de las heridas que muchos arrastran, les recordó que están llamados a un futuro lleno de esperanza: “Sois portadores de una promesa”.
En ese contexto, el Papa pronunció una de las frases más significativas de la jornada al agradecer la labor de quienes los cuidan: “En vosotros se manifiesta la ternura de Dios, una ternura fiel que nunca falla”.
La visita a Camerún se enmarca dentro del tercer viaje apostólico del Pontífice, que recorre varios países africanos con un mensaje centrado en la paz, el diálogo y la dignidad humana.
