El Papa organizó un almuerzo con aproximadamente 200 personas en situación de pobreza de la Diócesis de Roma en los jardines de Castel Gandolfo, reafirmando su visión de una Iglesia abierta y solidaria.
El 11 de julio de 2026, León XIV organizó un almuerzo con personas en situación de pobreza en los jardines de Borgo Laudato Sí, en Castel Gandolfo, cerca de Roma. El evento reunió a aproximadamente 200 asistentes de la Diócesis de Roma y representa la segunda ocasión en que el Pontífice ha llevado a cabo una actividad de este tipo desde el inicio de su mandato.
Último boletín
Durante el encuentro, el Santo Padre expresó su deseo de ver una Iglesia que abra sus puertas a todos. El Papa manifestó su "hambre de justicia y de auténtica caridad", enfatizando la necesidad de crear un espacio donde el amor y la reconciliación prevalezcan. "Deseo una Iglesia que realmente sepa abrir sus puertas y recibir a todos, donde haya amor para todos y nadie sea enemigo", afirmó ante los presentes.
El Pontífice recordó el significado del título de "pontífice", que se traduce como "constructor de puentes". "Hoy, también deseamos construir un puente con todos ustedes, con sus familias y con la sociedad en la que queremos vivir", indicó, subrayando que es fundamental eliminar las causas de la pobreza y las injusticias que persisten en el mundo actual.
León XIV destacó la importancia de la convivencia en torno a la mesa, un símbolo de la presencia de Jesús. "Cuando nos reunimos, cuando experimentamos este espíritu de encuentro, estamos verdaderamente construyendo un mundo diferente, un mundo de esperanza", expresó el Pontífice, instando a encarnar los valores de justicia, paz y amor que la Iglesia debe representar.
Antes de la intervención del Papa, el Cardenal Fabio Baggio, nuevo pro-prefecto del Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral, dirigió unas palabras a los asistentes. En un tiempo en que la "cultura del descarte" amenaza con marginar a muchas personas, estos encuentros buscan ser un signo de esperanza. "Aquí, deseamos recordar a todos —a través de nuestras vidas y no solo con palabras— que nadie es superfluo a los ojos de Dios y que cada persona es un regalo para toda la comunidad", concluyó el cardenal.
Este almuerzo se suma a otros eventos similares que el Papa ha llevado a cabo, como el celebrado el 17 de agosto de 2025 con personas en situación de pobreza de la Diócesis de Albano, así como otro realizado el 16 de noviembre del mismo año. Estas iniciativas reflejan el compromiso del Sumo Pontífice con la justicia social y la atención a los más necesitados.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.

Comentarios (0)