
COVITE cuestiona el papel de Cáritas en los programas de reinserción de presos de ETA y lamenta que muchas víctimas no encontraran el mismo apoyo en la Iglesia.
La polémica ha adquirido una dimensión especialmente sensible entre las víctimas. COVITE (Colectivo de Víctimas del Terrorismo) reprocha, en declaraciones remitidas en exclusiva a Iglesia Noticias, el papel que está desempeñando Cáritas en estos procesos y contrapone esta colaboración con el acompañamiento que muchas víctimas aseguran haber echado en falta por parte de sectores de la Iglesia vasca durante los años más duros del terrorismo.
Último boletín
«No deja de ser doloroso ver cómo estas instituciones de la Iglesia están participando de alguna manera en toda esta situación que nosotros consideramos que es un fraude».
COVITE no cuestiona que la reinserción forme parte de la labor de la Iglesia. De hecho, reconoce que «la doctrina de la Iglesia cree mucho en la reinserción» y comprende que las instituciones católicas trabajen en este ámbito. Su reproche se dirige al contraste entre la atención que reciben ahora algunos presos y la experiencia que, según denuncia, vivieron numerosas víctimas.
«Hemos echado en falta un comportamiento similar por parte de estas instituciones con las víctimas del terrorismo».
La controversia surgió después de que la Asociación Dignidad y Justicia (DyJ), presidida por Daniel Portero, remitiera un escrito al presidente de Cáritas mostrando su preocupación por la participación de miembros de ETA en programas de acción social de la organización católica, según publicó El Mundo.
Entre los casos señalados se encuentran los de Soledad Iparraguirre, Anboto, e Igor Solana. En el caso de la exdirigente de ETA, las actividades realizadas han incluido el cuidado de una huerta y jardines parroquiales y la atención a personas en riesgo de exclusión social. Solana, condenado por los asesinatos de Antonio Muñoz Cariñanos, José María Martín Carpena y Luis Portero, también ha participado, según la información publicada, en actividades de voluntariado organizadas por Cáritas.
Estas actividades adquieren relevancia dentro de los respectivos itinerarios penitenciarios. Los presos clasificados en segundo grado pueden acogerse al artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que permite flexibilizar su régimen de vida y aplicar determinados elementos propios del tercer grado cuando existe un programa específico de tratamiento que lo justifique.
Cáritas no concede estos beneficios penitenciarios ni decide sobre la progresión de grado de los presos. Sin embargo, el trabajo o las actividades de voluntariado desarrolladas en entidades sociales pueden formar parte de los programas de reinserción que posteriormente son valorados por las autoridades competentes.
Es precisamente este papel el que ha provocado las críticas de las asociaciones de víctimas, especialmente cuando se trata de condenados por terrorismo que, según denuncian estos colectivos, no han mostrado un arrepentimiento real por sus crímenes.
Dignidad y Justicia ha ido un paso más allá y sostiene que la participación de estos presos en determinados programas podría entrar en conflicto con la Ley de Voluntariado. La asociación alude a la prohibición de que personas con determinados antecedentes penales no cancelados participen como voluntarias en programas cuyos destinatarios hayan sido o puedan ser víctimas de delitos de la misma naturaleza.
Se trata de la interpretación jurídica defendida por DyJ en el escrito remitido a Cáritas. La asociación reclama además un mayor control sobre las actividades que realizan los presos de ETA dentro de estos programas y denuncia que algunos de ellos no se han arrepentido ni han pedido perdón a sus víctimas.
La polémica coincide también con las discrepancias existentes sobre la evolución penitenciaria de Anboto. La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha recurrido su régimen de semilibertad al considerar que las actividades de voluntariado realizadas no presentan la singularidad ni la necesidad tratamental exigidas para justificar la aplicación del artículo 100.2, según la información publicada por El Mundo.
La posición de COVITE sobre Cáritas se enmarca en una crítica más amplia a la política penitenciaria aplicada a los presos de ETA. La asociación asegura a Iglesia Noticias que lleva años denunciando lo que considera una interpretación fraudulenta de algunos de los requisitos exigidos para que los condenados puedan acceder a regímenes de semilibertad.
En concreto, COVITE pone el foco en el arrepentimiento. La asociación acusa al Gobierno vasco de estar «trampeando el requisito» mediante la aceptación de cartas de los presos que, a su juicio, no siempre se corresponden con su comportamiento posterior.
«Llevamos años denunciando las trampas que se están haciendo por parte del Gobierno vasco, falseando o trampeando el requisito que exige la ley para poder acceder a estos regímenes de semilibertad, que es el arrepentimiento por los crímenes».
La asociación sostiene que una carta no debería bastar para acreditar ese arrepentimiento cuando existen, según denuncia, otros comportamientos que apuntan en la dirección contraria. COVITE menciona, entre otras cuestiones, la permanencia de algunos presos en un entorno que continúa justificando la trayectoria de ETA, los presenta como «presos políticos» y reclama su excarcelación.
Para las víctimas, asegura el colectivo, esta situación genera «una sensación de injusticia y de humillación». COVITE considera que el Estado de Derecho debería garantizar precisamente el derecho de las víctimas a la justicia y acusa al Gobierno vasco de hacer «trampas para conseguir que los asesinos salgan cuanto antes de la cárcel».
COVITE distingue entre esta crítica dirigida a la política penitenciaria del Gobierno vasco y el papel que desempeñan las entidades que proporcionan actividades a los presos. Y es en este segundo punto donde la asociación sitúa directamente a Cáritas.
Según explica a Iglesia Noticias, frente al debate sobre cómo se acredita el arrepentimiento, existen otros elementos materiales dentro de estos procesos que requieren que el preso pueda desarrollar una actividad fuera de prisión.
«Cáritas, entre otras entidades, está ofreciendo a estos presos trabajo o voluntariado».
Para COVITE, la participación de la organización católica no puede analizarse de manera aislada del proceso en el que se integra. De ahí que considere «doloroso» que una institución de la Iglesia facilite actividades que pueden terminar siendo valoradas dentro de los itinerarios que permiten a estos condenados acceder a mayores cotas de semilibertad.
La asociación reconoce, sin embargo, la apuesta de la Iglesia por la reinserción y no niega que pueda trabajar con personas que cumplen condena. El conflicto aparece, a juicio de COVITE, cuando esa disposición hacia los presos se compara con la atención que recibieron quienes sufrieron directamente el terrorismo.
Es precisamente en este punto donde COVITE formula su principal reproche a las instituciones de la Iglesia. La asociación recuerda que numerosas víctimas del terrorismo han manifestado durante años su malestar por la actitud que encontraron en determinados sectores eclesiales del País Vasco durante los años de actividad de ETA.
COVITE matiza que esta crítica no puede extenderse a toda la Iglesia y reconoce que hubo excepciones que acompañaron y apoyaron a las víctimas. Sin embargo, asegura que ese respaldo no fue la experiencia mayoritaria de muchas de ellas.
«Muchas víctimas se han quejado de que no han encontrado el consuelo o el apoyo por parte de no toda la Iglesia, pero sí de una parte mayoritaria en el País Vasco. Ha habido excepciones y eso se agradece muchísimo».
Ese recuerdo hace que la actual colaboración de Cáritas con presos de ETA resulte todavía más difícil de asumir para el colectivo. «Ver que ese apoyo no ha sido lo mayoritario y que ahora están, de alguna manera, participando en todo este fraude, es doloroso», lamenta COVITE.
El debate abierto alrededor de Cáritas trasciende así la aplicación técnica del artículo 100.2. La reinserción forma parte del sistema penitenciario y constituye también uno de los ámbitos en los que tradicionalmente ha trabajado la Iglesia. La cuestión que plantean las asociaciones de víctimas es cómo desarrollar esa labor sin relegar el reconocimiento del daño causado ni el acompañamiento a quienes sufrieron directamente el terrorismo.
Para COVITE, la disposición mostrada ahora hacia algunos presos contrasta inevitablemente con la experiencia de víctimas que acudieron a instituciones de la Iglesia precisamente en busca de apoyo en algunos de los momentos más difíciles de sus vidas.
«Nos hubiera gustado una actitud similar cuando muchas víctimas, en busca de consuelo y de ayuda, se han acercado en momentos muy difíciles a la Iglesia en el País Vasco y no han encontrado esa misma actitud».
La reinserción de un condenado y el acompañamiento a una víctima no son necesariamente incompatibles. Sin embargo, la polémica obliga a plantear hasta qué punto la ayuda prestada por una institución como Cáritas a condenados por terrorismo debe ir acompañada de una especial sensibilidad hacia quienes padecieron sus crímenes. Para las víctimas, el camino hacia la reinserción no puede construirse a costa de dejar en segundo plano la memoria, la justicia, el reconocimiento del daño y el respeto que reclaman quienes sufrieron la violencia de ETA.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que las organizaciones de la Iglesia deberían priorizar el apoyo a las víctimas del terrorismo sobre los programas de reinserción de los condenados?
¿Te parece que el arrepentimiento expresado en una carta debería ser suficiente para que un preso condenado por terrorismo acceda a regímenes de semilibertad?
Tu opinión es importante. Comparte tu punto de vista con respeto.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.
¿Crees que las instituciones de la Iglesia deberían colaborar en programas de reinserción de presos condenados por terrorismo?
0 votos
Encuesta generada con inteligencia artificial a partir de la noticia.

Comentarios (0)