
Las 80.000 plazas de la vigilia en el Stade de France se agotaron en menos de una hora; 600.000 fieles se esperan en París el 26 de septiembre.
Según ha informado fr.aleteia.org, la llegada del Papa León XIV a Francia, programada del 25 al 28 de septiembre, ha desatado un notable entusiasmo entre los jóvenes. A pesar de la creciente secularización del país, la capacidad del Pontífice para atraer multitudes se mantiene intacta, como lo demuestran las cifras de inscripción para los eventos programados.
Último boletín
En el Stade de France, las 80.000 plazas disponibles para la vigilia de jóvenes con el Papa se agotaron en menos de una hora. Al día siguiente, el 26 de septiembre, se espera que cerca de 600.000 fieles asistan a la misa que se celebrará en la Plaza de la Concordia y en los Campos Elíseos. Ante tal afluencia, el perímetro de acceso a la celebración se ha ampliado hasta la Plaza del Estrella y la Avenida de la Gran Armée. En Lourdes, el santuario ha alcanzado su capacidad máxima de 150.000 personas un mes antes de la llegada del Papa, cerrando las inscripciones en un solo día. En Metz, donde León XIV oficiará la misa de clausura el 28 de septiembre, se han registrado cerca de 40.000 asistentes.
La cobertura mediática será amplia, con más de 2.500 periodistas acreditados y 15.000 voluntarios movilizados en París. La visita representa el regreso de un pontífice a Francia dieciocho años después de la última, cuando Benedicto XVI visitó el país en 2008, y pone de manifiesto que el Papa sigue siendo una figura que atrae a las masas independientemente de la práctica religiosa de la población.
El historiador Martin Dumont, especialista en la historia del catolicismo francés, explica que "cuando un Papa viene, es siempre un momento de respiración fuera del tiempo", lo que genera un interés que trasciende a los fieles. Según Dumont, el Papa representa "una figura de autoridad moral", cuya voz puede resultar "iluminadora y tranquilizadora".
El escritor y periodista Bernard Lecomte considera que la gran afluencia esperada no es sorprendente. "Siempre hay gente en cada visita del Papa", señala, recordando que en 1997 más de un millón de personas asistieron a la misa de clausura de las Jornadas Mundiales de la Juventud en París con Juan Pablo II, y que 1,5 millones de jóvenes se reunieron con el Papa Francisco en la misa final de las JMJ de Lisboa en 2023. Esta atracción no es un fenómeno nuevo; Dumont menciona que las visitas papales han suscitado interés desde la llegada de Pío VII a París para el coronamiento de Napoleón en 1804.
Lecomte ofrece una explicación para esta permanencia del interés por el Papa: "Él encarna la esperanza". En una sociedad francesa donde las referencias religiosas han disminuido, esta singularidad podría incluso aumentar su poder de atracción. "El vacío espiritual también genera curiosidad: ¿por qué viene y qué va a decir?", añade. Este fenómeno no se limita a Francia; tras la visita de León XIV a España en junio, un 76,8% de los españoles encuestados consideró su visita "positiva" o "muy positiva", y un 54,8% lo vio como una "referencia ética y moral" para toda la sociedad, no solo para los católicos.
Existe un deseo de encuentro más allá de la figura del Papa. "Cada uno tiene sus propias razones para asistir, pero hay una necesidad de reunirse en torno a una persona y con otros", observa Dumont. En un país donde la práctica religiosa es menos visible que antes, estos grandes eventos permiten a los católicos comprobar que no están solos.
Simon, de 26 años, asistirá a la vigilia en el Stade de France y a la misa del día siguiente. "Su llegada es un evento que reunirá a los católicos franceses en un mismo lugar, ¡y no todos los días un Papa viene a Francia!", expresa. Thibaut, de 22 años y miembro del perfil de Instagram @generacionleonxiv, comparte esta percepción. "Hemos visto que los jóvenes, e incluso los menos jóvenes, están en búsqueda de fe", afirma, señalando que la llegada del Papa proporciona un rostro concreto a esta búsqueda.
Charlotte, de 32 años, recuerda su experiencia previa asistiendo a las Jornadas Mundiales de la Juventud de Madrid con Benedicto XVI y se muestra emocionada por la misa en los Campos Elíseos, que considera "el evento más simbólico". Se siente especialmente conmovida por el hecho de que una figura de tal relevancia "tome el tiempo" para encontrarse con los católicos franceses.
El entusiasmo por estas visitas radica en que ofrecen una representación tangible de una realidad que, en el día a día, suele ser más discreta. La gente acude a ver al Papa, pero también busca experimentar la unión de una multitud en torno a una fe común, y a menudo se marcha con la sensación de que son muchos más de los que pensaban.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que la masiva asistencia a estos eventos refleja una búsqueda genuina de fe entre los jóvenes franceses o responde más a la curiosidad por un acontecimiento mediático de gran envergadura?
¿Qué te parece que explique que el Papa siga atrayendo a cientos de miles de personas en un país donde la práctica religiosa ha disminuido considerablemente en las últimas décadas?
Tu opinión es importante. Comparte tu punto de vista con respeto.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.

Comentarios (0)