La tensión entre el Vaticano y la Fraternidad San Pío se intensifica ante la inminente consagración de obispos sin autorización.
Según ha informado ilgiornale.it, el Vaticano se encuentra en un momento crítico en su relación con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, ante la inminente publicación de un documento por parte del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Este texto establecerá límites claros para la mencionada fraternidad, que ha anunciado su intención de consagrar nuevos obispos sin el mandato de la Santa Sede en julio próximo.
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La situación se ha intensificado desde febrero, cuando la Fraternidad, heredera del obispo Marcel Lefebvre, comunicó su decisión de proceder con estas consagraciones, un acto que recuerda la ruptura de 1988, cuando Lefebvre consagró a cuatro obispos sin autorización papal, lo que resultó en su excomunión automática. Aunque el Papa Benedicto XVI levantó esta excomunión en 2009 con la esperanza de una reconciliación, las tensiones han persistido.
El cardenal Víctor Manuel Fernández, actual prefecto del Dicasterio, se reunió el 12 de febrero con Davide Pagliarani, superior general de la Fraternidad, en un último intento por evitar un mayor cisma. Pagliarani argumentó que las nuevas consagraciones son necesarias para asegurar la continuidad del ministerio episcopal de la Fraternidad, que considera que las almas necesitan este apoyo espiritual.
El documento que se espera del Dicasterio podría marcar un punto de inflexión en el diálogo teológico, ya que se prevé que aclare las condiciones que llevarían a la excomunión latae sententiae por el delito de cisma. A pesar de las advertencias, la Fraternidad ha manifestado su disposición a seguir adelante con las consagraciones, lo que ha llevado a un endurecimiento de la postura del Vaticano.
Las negociaciones han estado marcadas por la insistencia de la aceptación del Concilio Vaticano II como un punto crucial, y la negativa de la Fraternidad a aceptar este requisito ha complicado aún más la situación. Ante la posibilidad de un cisma, el Dicasterio ya se está preparando para recibir a sacerdotes que deseen regresar a la plena comunión con la Iglesia, aunque deseen continuar celebrando en el rito antiguo.
