La Mezquita de Córdoba celebró en el día de ayer la misa funeral por las 46 víctimas del accidente ferroviario en Adamuz del pasado 18 de enero, que conmocionó a toda España. Presidió la celebración el obispo de Córdoba Jesús Fernández, aunque contó con la participación de gran parte del clero de la diócesis, incluido Demetrio Fernández, obispo emérito de la ciudad.
El obispo de Córdoba, Jesús Fernández, presidió la misa funeral en Adamuz por las víctimas del accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero.
El descarrilamiento de un tren en Adamuz ha activado una respuesta inmediata de apoyo espiritual y material por parte del Obispo y del Cabildo de Córdoba, en coordinación con las autoridades y con la parroquia del municipio. Monseñor Jesús Fernández trasladó sus condolencias a las familias de las víctimas y su cercanía a los heridos, y puso en marcha recursos para atender las primeras necesidades. Mientras tanto, voluntarios y vecinos han organizado la acogida de los viajeros trasladados desde el lugar del siniestro, y la parroquia ha permanecido abierta durante la noche. Por su parte, el Cabildo ha suspendido los actos extraordinarios previstos para la jornada siguiente y ha unido su oración al duelo.
La Audiencia de León ordenó en marzo de 2025 reabrir la investigación de una denuncia presentada por un sacerdote contra el actual obispo de Córdoba, Jesús Fernández, a quien atribuye haberlo obligado, durante su etapa al frente de la diócesis de Astorga, a convivir en condiciones perjudiciales para su salud. El obispo no ha sido imputado y la denuncia se refiere exclusivamente a decisiones pastorales recientes, no a hechos de abusos ni encubrimientos del pasado.
Podemos e Izquierda Unida demandan que la Iglesia Católica asuma los costes de reparación de la Mezquita-Catedral de Córdoba tras un incendio, y proponen que su gestión vuelva al Estado.
La Mezquita-Catedral de Córdoba ha acogido esta mañana la solemne ceremonia de toma de posesión de monseñor Jesús Fernández González como nuevo obispo de la diócesis, en sustitución de monseñor Demetrio Fernández, quien deja el cargo tras quince años al frente del episcopado cordobés.
