La Diócesis de Segorbe-Castellón organizó recientemente unas jornadas formativas dedicadas a la prevención y respuesta ante abusos a menores y personas vulnerables, reafirmando su compromiso con la protección y el bienestar de estos colectivos.
El encuentro contó con la presencia del Obispo Casimiro López Llorente, quien presidió las sesiones, y la presentación estuvo a cargo del Vicario General Javier Aparici, quienes destacaron la importancia de la colaboración de toda la comunidad eclesial para garantizar entornos seguros.
La formación fue impartida por María José Díez Alonso, integrante del Servicio de Coordinación y Asesoramiento a Oficinas de Atención a Víctimas de la Conferencia Episcopal Española. Durante su intervención, abordó dos temáticas principales: la prevención e intervención en casos de abuso y maltrato en el ámbito escolar, y el compromiso de la Iglesia con la sociedad en este ámbito.
En sus ponencias, Díez Alonso proporcionó herramientas técnicas y recomendaciones prácticas para la detección precoz de posibles situaciones de abuso, la actuación adecuada ante estos casos y la coordinación necesaria entre las instituciones implicadas. Subrayó que la formación continua es fundamental para evitar cualquier tipo de abuso o negligencia.
El eje central de ambas sesiones fue la necesidad de acompañar a la infancia y adolescencia, un desafío prioritario para la Iglesia que busca promover una cultura de cuidado centrada en la persona y que garantice espacios seguros para su desarrollo.
Las jornadas congregaron a profesores de Religión, educadores de centros diocesanos, catequistas, voluntarios y agentes de pastoral, consolidando así el compromiso de la Diócesis con la transparencia, la prevención y la atención integral a las víctimas.
Además, se pusieron a disposición las presentaciones utilizadas durante las jornadas para facilitar el acceso a los contenidos y fomentar la difusión de estas buenas prácticas en la comunidad educativa y pastoral.
