La sexta sesión de la asamblea sinodal alemana concluyó el 31 de enero en Stuttgart tras tres años sin reuniones oficiales.
Tras un período de diálogo marcado por tensiones entre obispos y laicos, la asamblea sinodal alemana retomó sus trabajos en Stuttgart, donde se cerró la sexta sesión. Esta reunión fue la primera desde 2023 y se desarrolló en un contexto de búsqueda de respuestas a los escándalos relacionados con abusos sexuales.
Durante el proceso conocido como el «camino sinodal», se aprobaron quince documentos que abordan temas como la participación de los laicos y las mujeres en la Iglesia, la inclusión de las diversidades sexuales y la bendición de parejas del mismo sexo, así como de personas divorciadas y vueltas a casar.
El balance de esta sesión ha sido considerado desigual, aunque se ha manifestado una clara intención de avanzar en las reformas planteadas. La asamblea ha intentado consolidar un espacio de diálogo y toma de decisiones que refleje las demandas de distintos sectores dentro de la comunidad eclesial alemana.
