La Conferencia Episcopal Española ha quedado este miércoles en el centro de la atención después de borrar esta mañana un tuit en el que desautorizaba públicamente a Jesús Bastante, periodista vinculado a Religión Digital. La retirada del mensaje se produjo cuando su contenido ya había comenzado a circular en el ámbito de la información religiosa y a suscitar reacciones en distintos medios especializados.
El origen de la polémica estuvo en un artículo publicado por Bastante en eldiario.es, en el que relacionaba la nota doctrinal Cor ad cor loquitur con movimientos e iniciativas como Hakuna, Effetá o Emaús. A raíz de esa interpretación, la Conferencia Episcopal acusó al periodista de tergiversar tanto el contenido como el espíritu del documento elaborado por la Comisión para la Doctrina de la Fe.
A través de su cuenta oficial en X, la Conferencia Episcopal sostuvo expresamente que esa lectura “tergiversa el contenido y el espíritu de la Nota publicada por la Comisión para la Doctrina de la Fe”, al tiempo que animaba a leer el texto completo para evitar malentendidos. El mensaje fue interpretado de inmediato como una desautorización pública y directa al periodista, algo poco frecuente por parte del organismo episcopal.
La publicación del tuit supuso, por ello, un gesto llamativo, ya que la Conferencia Episcopal intervino de forma abierta en una controversia mediática para corregir una interpretación periodística sobre un texto doctrinal. Esa toma de posición amplificó rápidamente el alcance del episodio y lo trasladó del plano de las redes sociales al de la información religiosa especializada.
A lo largo de hoy, miércoles, varios periódicos y portales especializados en información católica se han hecho eco de lo sucedido, reproduciendo el contenido del mensaje y cargando contra Jesús Bastante a partir de la posición expresada por la Conferencia Episcopal. De este modo, la polémica ha adquirido una dimensión mayor y se ha convertido en uno de los asuntos más comentados del día en ese ámbito informativo.
El episodio resulta especialmente llamativo porque la Conferencia Episcopal no suele adoptar públicamente ese tono con el periodista de Religión Digital, a quien habitualmente dispensa un trato cordial en las ruedas de prensa. Precisamente por eso, la desautorización ha sorprendido a quienes venían observando una relación más bien amable en comparecencias anteriores.
A esa sorpresa se suma una crítica recurrente en algunos sectores del ámbito eclesial, donde se considera que la Conferencia Episcopal se muestra más severa con los medios de línea editorial más tradicional, mientras mantiene una actitud más complaciente con cabeceras de orientación progresista. Esa percepción no se limita a decisiones puntuales, sino que alcanza también al modo en que el organismo episcopal gestiona su comunicación pública.
En ese contexto, algunas miradas se dirigen al secretario general de la Conferencia Episcopal, César García Magán, cuya actitud en las ruedas de prensa ha sido interpretada en más de una ocasión como especialmente cordial con periodistas y medios situados en posiciones más progresistas. Por ello, el hecho de que en esta ocasión la reprimenda pública recayera sobre Bastante ha añadido un elemento más de extrañeza a la secuencia de los hechos.
La eliminación del mensaje, realizada esta misma mañana, introduce un nuevo elemento en el desarrollo de los acontecimientos, ya que deja sin respaldo visible una toma de posición que ya había tenido eco en varios medios especializados.
Por el momento, no ha trascendido ninguna explicación adicional ni sobre la publicación inicial del mensaje ni sobre los motivos de su posterior eliminación. Entretanto, el episodio sigue alimentando comentarios en el sector de la información religiosa, donde la acusación de tergiversación, la difusión del tuit y su posterior desaparición han convertido este asunto en uno de los focos informativos del día.
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