El joven ganador de Música y Fe presentará su canción, nacida en familia, ante miles de jóvenes el 11 de abril
Ángel Catela, joven artista de 21 años, presentará su canción “Gólgota” en la Fiesta de la Resurrección que se celebrará el próximo 11 de abril en la Plaza de Cibeles, en Madrid.
El cantante, ganador del concurso Música y Fe impulsado por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), compartirá su obra ante un público que él mismo define como “amigo, de hermanos en la fe”, en uno de los escenarios más multitudinarios del panorama musical cristiano en España.
Según informa alfayomega.es, “Gólgota” es una canción profundamente personal, nacida en el seno familiar. “La canción nace de una conversación con mi padre, con él compongo muchas de mis letras”, explica Catela. En su proceso creativo, la familia juega un papel clave: las letras se trabajan y pulen en casa, con la participación de su madre y su hermana.
“Aquel primer borrador que escribió mi padre me tocó de manera muy especial. Es de las letras que más me representan y me hacen encontrarme con el Señor”, afirma el artista, que subraya que su música refleja “la necesidad de sentirnos amados por Él”.
Para Catela, la composición es un auténtico trabajo en equipo: “Mi padre me manda una letra, la analizamos y la cambiamos poco a poco hasta que me siento plenamente identificado”. De todo este proceso, destaca especialmente “poder componer con mi padre”.
La canción ya está disponible en plataformas como Youtube y Spotify, donde ha experimentado un notable crecimiento tras ganar el concurso. “Se nota el salto desde que salió la noticia”, reconoce el joven, que asegura cantar “desde que tiene uso de razón”.
Además de su carrera musical, Catela estudia Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en la Universidad Francisco de Vitoria, un entorno que, según explica, ha sido clave en su desarrollo personal y espiritual.
El artista confía en la acogida que tendrá su actuación en Cibeles, convencido de que su música conectará con el público: “La van a escuchar hermanos en la fe”. Para él, la música es también un camino de encuentro con Dios: “En la Iglesia siempre hay una guitarra para acompañar la oración, y eso me ayuda mucho a tener ese rato con el Señor”.
