Un acto de reflexión que reafirma el legado de paz y unidad del Pontífice polaco.
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El Papa León XIV descendió de la papamóvil durante su audiencia en la Plaza de San Pedro el 13 de mayo de 2026 para conmemorar el 45 aniversario del atentado contra Juan Pablo II, ocurrido exactamente el mismo día en 1981. El Pontífice se detuvo ante la placa de mármol que perpetúa la memoria de aquel trágico suceso, en un gesto que sorprendió y emocionó profundamente a los fieles congregados.
La audiencia había comenzado con la llegada del Papa quince minutos antes de la hora prevista. Tras un breve recorrido en su vehículo, decidió interrumpir el trayecto para caminar algunos pasos y rendir homenaje a su predecesor. Los asistentes presentes acogieron el momento con gran fervor, aclamando al Pontífice y pidiéndole que "rezara por nosotros".
Completado este acto de devoción, León XIV prosiguió su recorrido en la papamóvil, saludando a la multitud reunida en la plaza, enmarcada por el célebre colonnato de Bernini. La jornada transcurrió en un clima de profunda piedad, evidenciando la cercanía del Papa con los fieles y su determinación de mantener viva la memoria histórica de la Iglesia.
El gesto del Pontífice no fue solo un recordatorio de un episodio crucial en la historia contemporánea eclesiástica, sino una reafirmación de los valores de paz y unidad que ha promovido repetidamente en su pontificado, especialmente en contextos de tensión internacional.
