El Papa León XIV promulga una nueva constitución para el Estado de la Ciudad del Vaticano que elimina la referencia al "munus petrino" como fundamento de la autoridad papal, restableciendo una interpretación más tradicional.
El Papa León XIV ha promulgado una nueva constitución para el Estado de la Ciudad del Vaticano, que sustituye a la anterior establecida por el Papa Francisco. Este cambio, que ya está en vigor, elimina la referencia al "munus petrino" o cargo petrino como fundamento de la autoridad del Papa sobre el Estado vaticano.
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La nueva Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano, promulgada el 31 de julio, no solo actualiza el marco legal aprobado por el Papa Francisco en 2023, sino que introduce un cambio significativo en la comprensión de la base de la autoridad papal. La constitución anterior afirmaba que el Papa ejercía poderes soberanos sobre el Vaticano "en virtud del cargo petrino", un término que aludía a su misión sagrada como sucesor de San Pedro para guiar y mantener la unidad de la Iglesia.
Historiadores como Giovanni Maria Vian, experto en historia del cristianismo y exeditor del periódico vaticano L'Osservatore Romano, han señalado que la formulación introducida por Francisco representaba una anomalía, ya que vinculaba la autoridad temporal del Papa a su condición de sucesor del apóstol Pedro. Vian considera que esta interpretación era una innovación sin precedentes en la larga historia de la Sede Apostólica.
"Francisco introdujo una anomalía que afirmaba que sus poderes como jefe de Estado derivaban de ser el sucesor de Pedro", explicó Vian. "León XIV, con su formación en derecho civil y canónico, ha decidido corregir esa innovación y volver al enfoque de las dos constituciones vaticanas anteriores, promulgadas en 1929 y 2000".
El padre Roberto Regoli, experto en historia eclesiástica, también ha comentado sobre la importancia de esta omisión, señalando que era "innecesaria e inapropiada" desde una perspectiva teológica e histórica. La nueva constitución, que es la cuarta en la historia del Estado de la Ciudad del Vaticano, recuerda que este fue creado a través del Tratado de Letrán para garantizar la independencia absoluta de la Santa Sede.
Vian enfatiza que no se puede afirmar que Pedro poseía poder temporal o que sus sucesores lo recibieron directamente de él. La autoridad temporal de los papas se desarrolló siglos después de la era apostólica, comenzando a tomar forma en la Edad Media. "La formulación introducida por Francisco era difícil de sostener históricamente", añadió Vian.
La nueva ley incorpora también un cambio legal que permite que la presidencia de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano sea ocupada por alguien que no sea un cardenal. Esta modificación responde a la situación creada durante el pontificado de Francisco, cuando la hermana Raffaella Petrini fue nombrada para liderar el Gobernatorato del Vaticano, a pesar de que la legislación vigente estipulaba que el cargo debía ser ocupado por un cardenal. Regoli ha indicado que este cambio formaliza una corrección ya introducida por León XIV en 2025.
La nueva Ley Fundamental no solo restablece la tradición legal de 1929 y 2000, sino que también regulariza varias reformas institucionales introducidas en los últimos años. Sin embargo, ambos expertos coinciden en que el cambio más significativo es la redefinición del origen de la autoridad temporal del Papa, un aspecto esencial para comprender la naturaleza del Estado más pequeño del mundo. "El Papa León XIV ha reparado una ruptura sin precedentes y ha vuelto al espíritu original con el que se creó el Estado de la Ciudad del Vaticano", concluyó Vian.
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