Este viernes 6 de febrero se estrena en España una película que narra la vida de Santa Gema Galgani, la mística italiana del siglo XIX conocida por experimentar los estigmas de la Pasión de Jesús.
La película española, dirigida por Óscar Parra y protagonizada por la actriz Laura Lebó, se centra en la experiencia espiritual y humana de una mujer de finales del siglo XIX, marcada por una fe profunda y los estigmas que sufrió en manos y pies durante varios años.
El guion se basa en los escritos y cartas de la santa, buscando reflejar con fidelidad la historia de esta joven italiana canonizada por el Papa Pío XII en 1940. Según el director, el objetivo no fue crear un “documental de catequesis”, sino mostrar el conflicto entre la dimensión humana y mística de Gema. La película también aborda las reacciones de su entorno, incluyendo la incredulidad y el amor de la familia Giannini, a la que sirvió y que se convirtió en su hogar.
Óscar Parra define la obra, titulada con la grafía original de la santa, Gemma Galgani, como “la historia de una rebelde del espíritu” y subraya su interés por “explorar la fragilidad física frente a la fortaleza mental”.
El director se sintió atraído por esta historia debido a su intensidad y vigencia, a pesar de estar ambientada hace más de un siglo, y espera que el público reflexione sobre el significado de la fe, la enfermedad y el propósito del sufrimiento tras verla. Añade que “no es necesario tener fe para conectar con esta historia”, ya que trata sobre la pasión, la voluntad inquebrantable y el poder del amor, incluso cuando es invisible.
Santa Gema Galgani nació en 1878 y quedó huérfana de madre a los siete años y de padre a los 18. Tras hacerse cargo de sus hermanos menores, comenzó a trabajar para la familia Giannini, con quienes se trasladó a Lucca, ciudad italiana donde vivió.
Durante al menos tres años, tres días a la semana, la santa sufrió los estigmas de la Pasión de Cristo en manos y pies, además de experimentar visiones de su ángel de la guarda. Su mala salud constante le impidió ingresar en la congregación pasionista, aunque esta la reconoce en su calendario santoral particular. Falleció en 1903, con 25 años.
