El nombramiento del arzobispo Carlo Roberto Maria Redaelli como secretario del Dicasterio para el Clero ha generado controversia en sectores católicos debido a su perfil y posturas atribuidas.
El Papa León XIV designó a Carlo Roberto Maria Redaelli como secretario del Dicasterio para el Clero, un organismo de la Curia que influye en la formación de futuros sacerdotes. Esta decisión ha reavivado críticas que describen al prelado como cercano a posturas “pro-LGBT” y opuesto al Summorum Pontificum, según un vídeo difundido por el periodista Marcos Vera en el canal de Youtube de Tekton.
El Dicasterio para el Clero tiene competencia sobre presbíteros y diáconos, y en el documento Praedicate Evangelium se establece que esta entidad “expresa y realiza la solicitud de la Santa Sede en lo referente a la formación de los candidatos”, lo que subraya su papel en la preparación en los seminarios y la vida del clero.
Carlo Roberto Maria Redaelli nació en Milán en 1956, fue ordenado sacerdote en 1980 y obtuvo la licenciatura en Derecho Canónico en la Gregoriana en 1988. En redes sociales se le reprochan dos aspectos principales: su postura en materia litúrgica y su enfoque moral y pastoral.
En cuanto a la liturgia, se le atribuye una oposición al Summorum Pontificum, el motu proprio promulgado por Benedicto XVI que regula la celebración de la misa tradicional (misa antigua, misa en latín, Vetus Ordo). Las críticas señalan que Redaelli habría llegado a afirmar que la forma en que Benedicto XVI estableció este documento sería “ilegal”.
Respecto a la moral y la pastoral, se le considera “pro-LGBT” y se le vincula “en cierta manera” con el contexto que precedió a la publicación de Fiducia supplicans en diciembre de 2023, un texto que se interpreta como una apertura a bendiciones pastorales para personas en uniones libres o del mismo sexo.
Como antecedente, se menciona el libro La iglesia y la homosexualidad… (2020), escrito por Luciano Moya, relacionado con la Conferencia Episcopal Italiana y el diario Avvenire. Este libro incluye un prefacio de Marco Tarquinio, director de Avvenire, y un prólogo en forma de entrevista al Cardenal Matteo Zuppi. En su contenido, el autor plantea un “cambio en la antropología cristiana” con consecuencias teológicas y doctrinales, apoyándose en entrevistas con doce expertos.
La polémica también se fundamenta en un incidente ocurrido en 2017 en la archidiócesis de Gorizia. Marco Dijous, líder local de scouts y responsable de juventud en la organización católica, contrajo matrimonio civil con su pareja del mismo sexo, lo que provocó controversia. Según se relata, el párroco le solicitó que dejara su cargo, petición que fue rechazada por Dijous. El caso tuvo repercusión mediática, incluyendo un momento en que se le vio besándose en público con su “marido civil”.
La reacción del arzobispo en ese momento fue tardía, pues no intervino durante cuatro meses y luego envió una carta invitando a la comunidad a reflexionar, sin ordenar la destitución de Dijous, quien continuó en su puesto.
Quienes cuestionan la designación de Redaelli argumentan que una persona con una postura considerada favorable a modificaciones doctrinales en estas materias y crítica con la misa tradicional no debería asumir un cargo con tanta influencia en la formación sacerdotal, dada la importancia del Dicasterio para el Clero en la vida del clero.
