Los Mossos d'Esquadra desalojaron a cerca de 600 integrantes de un coro que debía participar en el espectáculo celebrado en la Sagrada Familia con motivo de la bendición de la Torre de Jesús presidida por León XIV.
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La actuación policial se produjo después de detectar esteladas ocultas entre las partituras que portaban algunos participantes y ante la sospecha de que pretendían desplegarlas durante el acto y alterar el programa previsto con el canto de 'Els segadors'. La intervención impidió que la protesta llegara a desarrollarse ante el Papa y las autoridades presentes.
El desalojo ocurrió en la noche del miércoles durante la ceremonia de luz y música que cerró los actos de bendición de la Torre de Jesús en la Sagrada Familia. Los agentes sacaron a los cantantes por una puerta lateral del templo tras descubrir banderas independentistas camufladas entre las partituras que llevaban.
Según los datos conocidos, varios miembros del coro tenían intención de desplegar las esteladas durante la ceremonia e interrumpir el programa musical con una interpretación sorpresa del himno independentista catalán. La acción policial logró evitar que la protesta llegara a consumarse.
Los aproximadamente 600 cantantes permanecieron después unos minutos en el exterior del templo, custodiados por efectivos de los Mossos, hasta que León XIV, los Reyes y el resto de autoridades se retiraron del recinto.
El incidente obligó a reajustar parte del espectáculo previsto. La actuación coral fue sustituida por una grabación, un cambio que pasó casi inadvertido para la mayoría de los asistentes porque el diseño artístico del evento se había mantenido en secreto.
Algunos integrantes del coro sostuvieron después que las esteladas impresas en las partituras correspondían solo a un sector reducido de los participantes. Pese a ello, los Mossos decidieron desalojar al grupo completo por motivos de seguridad.
Durante el trayecto que realizó León XIV en papamóvil hacia la basílica también hubo intentos de exhibir símbolos independentistas. El cantautor Lluís Llach y otros miembros de la Assemblea Nacional Catalana trataron de aproximarse con esteladas, pero los agentes les cerraron el paso.
El dispositivo de seguridad desplegado para la visita papal había asegurado la zona de la Sagrada Familia desde primeras horas de la mañana. Las movilizaciones convocadas por sectores independentistas durante la estancia del Pontífice registraron una participación limitada tanto en Barcelona como en Montserrat.
En los días anteriores, diversas voces del independentismo habían cuestionado al cardenal Juan José Omella y al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, por considerar insuficiente el uso del catalán en los actos de la visita pontificia. No obstante, durante su permanencia en Cataluña, el Papa se dirigió en varias ocasiones en esa lengua.
El episodio tendrá repercusiones políticas. La portavoz de Junts en el Parlament, Mònica Sales, anunció la presentación de preguntas para que la Generalitat explique la actuación policial en la Sagrada Familia. Según la información disponible, el desalojo transcurrió sin incidentes ni enfrentamientos con los agentes.
