El arzobispo Jeong Soon-taek destaca la importancia de los sueños de los jóvenes y la responsabilidad de la Iglesia de fortalecer su relación con ellos en el contexto de la próxima Jornada Mundial de la Juventud en Seúl.
El comité organizador de la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar en Seúl en 2027, ha invitado a los jóvenes a superar sus preocupaciones y mirar al futuro con esperanza renovada. La oración oficial del evento, inspirada en el versículo del Evangelio según san Juan: "¡Coraje! Yo he vencido al mundo" (Jn 16,33), pretende sostener a los jóvenes para que confíen en la victoria de Cristo y vivan el Evangelio frente a los desafíos actuales.
Una reciente investigación del Instituto de Investigación Pastoral de la Universidad Católica de Seúl ha revelado que el 60 % de los jóvenes coreanos sufren ansiedad, causada por dificultades económicas y presiones sociales. Este estudio, que abarcó aproximadamente 4.200 jóvenes, indica que las inquietudes sobre el futuro son frecuentes, independientemente de su afiliación religiosa. Los jóvenes afrontan retos relacionados con el mercado laboral, las relaciones personales y las expectativas culturales.
Por su parte, el arzobispo Jeong Soon-taek, presidente del comité organizador de la Jornada Mundial de la Juventud, ha resaltado la importancia de las esperanzas y dificultades que enfrentan las nuevas generaciones, no solo en Corea sino también a nivel mundial. Subrayó que los sueños juveniles son valiosos para el porvenir de la Iglesia y destacó la responsabilidad eclesial de afianzar el vínculo con ellos. En este sentido, la Jornada Mundial en Seúl se presenta como una ocasión para que los jóvenes se sientan escuchados y participen activamente con alegría y fe.
