La reflexión del artista subraya la necesidad de preservar la esencia espiritual en la creación de imágenes religiosas.
Último boletín
El 8 de mayo pasado, el Vaticano emitió un sello conmemorativo para marcar el primer aniversario de la elección del Papa León XIV. El Servicio Postal y Filatélico de la Ciudad del Vaticano realizó esta nueva emisión, que reproduce un retrato del Santo Padre junto a la imagen de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya, cuya festividad coincide con esa misma fecha. Según el artista Raúl Berzosa, quien firmó el diseño, la Virgen aparece observando al Papa como expresión de su protección maternal.
Berzosa, natural de Málaga, mantiene una larga relación de colaboración con el Vaticano. Entre sus trabajos previos figuran sellos conmemorativos del 80 cumpleaños del Papa Francisco en 2016 y del quincuagésimo aniversario de su ordenación sacerdotal en 2019. También ha diseñado emisiones para la Semana Santa en 2020, 2022 y 2024, además de un sello reciente dedicado al compositor Giovanni Pierluigi da Palestrina, lanzado durante el pontificado de León XIV. La nueva emisión tiene un valor de 1,35 euros y se ha tirado en 45.000 ejemplares mediante litografía offset a cuatro colores.
En declaraciones a ACI Prensa, Berzosa reflexionó sobre el papel de la inteligencia artificial en la creación de imágenes religiosas. Aunque reconoce que la IA puede servir como herramienta para generar ideas, sostiene que carece de la sustancia propia del arte sacro. “He visto imágenes generadas por IA que son visualmente impactantes, pero transmiten una sensación de familiaridad. La IA no siente ni experimenta lo que representa”, señaló el artista.
El pintor también advirtió sobre los riesgos de una proliferación de imágenes generadas por máquinas, que podrían resultar en obras vacías de contenido espiritual. “Las imágenes religiosas no son solo decorativas; son herramientas de evangelización que ayudan a los fieles a acercarse a Dios y al mensaje del Evangelio”, enfatizó. En este contexto, subrayó el papel decisivo del criterio humano en la elaboración de imágenes sagradas, indicando que “la tecnología puede ayudar, pero la sensibilidad humana es esencial para determinar qué imagen es adecuada”.
Sin embargo, Berzosa no rechaza de plano la tecnología. “No creo que la tecnología sea el enemigo del arte. Los artistas siempre han utilizado nuevas herramientas”, explicó. Para el artista, aunque la IA es capaz de producir imágenes funcionales, estas alcanzan su verdadera dimensión solo cuando el artista las reinterpreta y les imprime su sensibilidad personal.
