Cartas hasta ahora no publicadas documentan actos de abuso sexual y espiritual cometidos por el sacerdote Marko Rupnik contra miembros de la comunidad religiosa Loyola, redactadas bajo coerción en el año 2000.
En un nuevo desarrollo del caso del sacerdote Marko Rupnik, se han dado a conocer cartas hasta ahora no publicadas que supuestamente documentan actos de abuso sexual y espiritual. Estas cartas, escritas bajo coerción por exmiembros de la comunidad religiosa Loyola, fueron dirigidas al propio Rupnik y se remontan al año 2000, coincidiendo con el Año Santo. La información ha sido divulgada por la agencia de noticias católica estadounidense OSV News.
Último boletín
Un total de 22 cartas, que se encuentran en el archivo de la comunidad Loyola, fueron escritas por miembros de la misma a instancias de su superiora, Ivanka Hosta. Una de las presuntas víctimas, Fabrizia Raguso, relató que durante las festividades de Pascua de 2000, Hosta obligó a las mujeres a redactar misivas en las que debían describir su relación con Rupnik y los abusos sufridos, así como ofrecerle su perdón. Raguso explicó que la superiora justificó esta exigencia argumentando que era necesario buscar la reconciliación en el marco del Año Santo.
Se desconoce si Rupnik recibió efectivamente estas cartas. En total, se estima que 40 miembros de la comunidad escribieron misivas en el contexto de este evento religioso, de las cuales 22 hacen referencia a experiencias de abuso. Los documentos revelan diversas formas de manipulación, coerción y abuso de poder, así como agresiones físicas y sexuales.
Varias mujeres han indicado que se utilizaron acompañamientos espirituales y lenguaje religioso para presionarlas a realizar actos que se les presentaron como expresiones de pureza o como voluntad divina. En 2021, nueve de las mujeres afectadas fueron escuchadas durante una investigación canónica llevada a cabo por la Compañía de Jesús, que concluyó que las acusaciones contra Rupnik eran plausibles.
En junio de 2023, el sacerdote fue expulsado del orden jesuita y, en octubre del mismo año, fue incardinado en la diócesis de Koper, en Eslovenia. La comunidad Loyola fue disuelta por el Vaticano en 2023, y actualmente, el archivo de la comunidad está bajo la custodia de la arquidiócesis de Ljubljana.
Desde octubre de 2023, el Dicasterio de la Fe del Vaticano ha iniciado un procedimiento contra Rupnik, que se ocupa de delitos graves, incluidos los abusos sexuales a menores y a personas incapaces de consentir, así como delitos sexuales en el contexto del sacramento de la confesión. En octubre, se nombraron jueces para el proceso judicial, y en noviembre, el Papa León XIV comentó que el proceso requeriría tiempo, subrayando la dificultad de pedir paciencia a las víctimas, pero insistiendo en que la Iglesia debe respetar los derechos de todos.
En julio, el Vaticano desmintió rumores sobre un posible fallo de absolución en el caso de Rupnik. La abogada de varias de las presuntas víctimas ha expresado su preocupación por la falta de transparencia y los estándares de justicia en el proceso penal eclesiástico.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.

Comentarios (0)